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Se dice que lo que mal inicia, mal acaba y esto puede sucederle a la coalición que conforman Morena, PT y PVEM en la cámara de diputados que, en el primer día de sesiones, utilizaron su aplanadora para la aprobación en lo general del proyecto de decreto por el que se expide la Ley Federal de Juicio Político y Declaración de Procedencia, y se abroga la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos.
Esta forma de actuar y no buscar el consenso o conciliar puntos de vista para modificar un poco esta Ley que permita incluir algunas propuestas de la oposición, podría significarle más adelante algunos reveses para aprobar las reformas constitucionales que López Obrador ha planteado para consolidar su proyecto de la 4T.
Debemos recordar que para aprobar esas iniciativas de reformas se requiere dos terceras partes de los asistentes a la sesión, locuaz se ve difícil de alcanzar.
Cuando se trata de hacer política, es importante ceder algunas cosas para alcanzar el objetivo, es decir llegar a acuerdos, a través del dialogo y evitar el “agandalle” por ser mayoría simple, lo que de entrada representa un factor para cerrar acuerdos más adelante.
Es claro que Morena, como partido del presidente y sus aliados, como beneficiarios políticos, buscan aprobar la agenda de López Obrador aun cuando esta sea más de carácter populista y que no busque dar soluciones a los problemas que mantiene el país, como el salir más rápidamente de los efectos económicos y sanitarios causados por la pandemia del covid o evitar la militarización del país o la estatización del sector energético, que podría ser contrario a los objetivos planteados bajo un supuesta “seguridad nacional”.
México requiere de leyes bien estructuradas que miren hacia delante y no solo se basen en la venganza inmediata, porque de lo contrario las leyes solo servirán para reprimir e hincar persecuciones políticas que terminaran dividiendo aún más al país.
Es cierto que los mexicanos queremos que se termine con la corrupción y la forma en la cual mucha gente de la clase política ha actuado en su beneficio y ha dejado a su paso problemas que han crecido y que, de no encontrar soluciones correctas, basados en leyes. Sin afán de venganzas, solo nos llevará a seguir observando modificaciones de ley para beneficiar al o los grupos políticos que logren el poder.
El juicio Político y las leyes que logren sancionar y castigar a quien por su cargo público malverse recursos públicos en su beneficio debe ser una ley consensuada a favor de erradicar estos problemas, pero a partir de la participación de todos y no solo con el objetivo de la venganza o encubrir a quienes puedan utilizar estas leyes para alcanzar un beneficio personal o de grupo.
Esperamos que, en esta nueva legislatura federal, la LXV, nuestros representantes analicen a profundidad la intención de su voto, que sea emitido con el razonamiento y no por el mandato de sus coordinadores que a su vez obedecen a otras instancias que quizás están lejos del beneficio social y común del país.
Esperamos que esta legislatura si cambie la forma como se hace el trabajo legislativo y originen los consensos necesarios a favor de resolver los problemas más urgentes en el país, y se evite la aprobación de leyes hechas a modo de una persona o grupos de personas.
