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• El encierro ha incrementado la violencia en contra de ellas: diputada Lorena Villavicencio

• Atender este problema durante la cuarentena, piden empresarios y activistas

Diputadas y lideresas empresariales llamaron a realizar acciones y políticas públicas que ayuden al empoderamiento de las mujeres durante esta contingencia por el COVID-19, especialmente por el impacto económico que representa para muchas de ellas, así como por el riesgo del aumento de la violencia de género dentro de los hogares.

Durante las mesas de trabajo del foro virtual “La economía de las mujeres frente a la emergencia sanitaria”, legisladoras y ponentes coincidieron en la necesidad de proteger a este sector, de manera particular a madres solteras, quienes se dedican al cuidado de otra persona y son jefas de familia.

Liliana Mejía, vicepresidenta de Asuntos Corporativos de Grupo Bimbo, apuntó que con esta pandemia se logró poner piso parejo a mujeres y hombres en las actividades domésticas y económicas, al tener que redistribuir los roles de la sociedad.

Estimó necesario que las empresas tengan un trato distinto para las mujeres jefas de familia, por lo que explicó que en esta crisis sanitaria se ha logrado garantizar la seguridad y la integridad de los trabajadores que se encargan de abastecer a las más de 780 mil tienditas de las cuales el 30 por ciento son de mujeres.

Las mujeres son más vulnerables de contraer coronavirus

Mónica Flores, presidenta de ManPower para América Latina, dijo que las mujeres son más vulnerables al coronavirus, porque hay 75 por ciento de enfermeras; sin embargo, también se verán afectadas en sus puestos de trabajo porque, principalmente, se desempeñan en sectores no primordiales como lo son las vendedoras en tiendas.

Subrayó que esta contingencia forzó al mundo a probar que el trabajo remoto, que sí funciona y es adecuado para muchas personas. No obstante, precisó que se debe atender un fenómeno que surgió: la gente labora más que nunca, porque no tienen hora de comer, pasan mucho tiempo en el transporte y los horarios no se respetan.

Leonor Quiroz, consejera delegada para la igualdad e inclusión de Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), consideró que los planes de contingencia deben incluir políticas públicas diferenciadas para mujeres, especialmente para madres solteras, y las que tienen personas enfermas en casa y no cuentan con el apoyo de una pareja. “Hay mujeres que incluso estando embarazadas no dejan de trabajar en línea”.

Propuso hacer campañas de difusión dentro de empresas para que las mujeres tengan una línea de comunicación que “no sea sólo la típica línea telefónica”, porque a veces quien las violenta está a su lado.

Mario Focil, de Women on Boards, dijo que no se debe perder de vista que la violencia de género y la estupidez humana no están en cuarentena, ya que, según datos de la Red Nacional de Refugios, se han incrementado en 60 por ciento las llamadas para asesoría y 30 por ciento las solicitudes de asilo.

Abundó en la necesidad de un Sistema Nacional de Cuidados que rompa los roles de género, el cual debe incorporar un sistema de guarderías y otro de cuidado para adultos mayores.

Emilia Vidal, presidenta del Consejo Nacional de Mujeres Empresarias, indicó que desde su organismo busca ayudar a mujeres a colocar sus productos, especialmente a quienes no tienen manera de comercializarlos durante esta pandemia.

“Les damos despensas por flores a las mujeres de la tercera edad, son a las que especialmente se ayuda, pero también recolectamos y entregamos insumos para médicos”.

Lourdes Melgar Palacios, investigadora afiliada del Massachusetts. Institute of Technology (MIT), mencionó que en unos cuantos días el 80 por ciento de la fuerza laboral se ha adaptado a este nuevo esquema del trabajo a distancia, pero para llevar a cabo este modelo se deben tener los recursos materiales como el espacio, internet, energía eléctrica y el equipo computacional óptimo, por lo que propuso legislar sobre el tema.

Aclaró que las empresas deben desarrollar y facilitar el desarrollo de las tecnologías y que se capacite al personal, mientras que el Estado debe garantizar mayor cobertura de los servicios de telecomunicaciones y que haya competitividad en el Internet y se eleven a estándares internacionales.

Nayana Guerrero, presidenta del Comité de Igualdad de Género del Consejo Nacional de Mujeres Empresarias, afirmó que el sector femenino constituye los hogares más pobres del mundo, por lo que los efectos económicos del COVID-19 resaltarán sus desigualdades.

Indicó que la economía de las mujeres debe atenderse como los pacientes del coronavirus; es decir, atender la asignación más justa del trabajo no remunerado, que no sólo beneficiaría a las mujeres, sino conduciría a fuerzas de trabajo más eficientes y fuertes; propuso generar políticas públicas que promuevan la igualdad de género.

Jorge Rosas, CEO de Delivering Happiness Mexico, mencionó que los cambios posteriores a la contingencia serán despidos y caída en la productividad en una gran cantidad de compañías y empresas, “lo cual afectará a las mujeres, porque son ellas quienes ocupan 40 por ciento de la población económicamente activa”.

Resaltó que a pesar de este panorama, hay una oportunidad para reposicionar el papel de la mujer en el ámbito productivo, porque son ellas las que tienen la habilidad de la resiliencia y el trabajo a distancia.

Al concluir el foro, la diputada Martha Tagle Martínez (Movimiento Ciudadano), convocante y organizadora de esta actividad, se pronunció por encontrar caminos para promover los derechos de las mujeres, “sobre todo en estos momentos de contingencia, atender la situación en las que ellas viven”.