En un evento para firmar la «Carta por el Derecho a la Ciudad», Martí Batres, presidente del CEN de Morena refirió que en la Ciudad de México los derechos sociales son universales, progresivos y acumulables y están consagrados en la ley, nadie los puede quitar ni mucho menos condicionarlos.
Hoy desde el gobierno se cuestiona, señaló Batres, que una misma persona tenga derechos simultáneos cuando lo que se debe aspirar es a que todas las personas tengan todos los derechos. No debería haber, por ejemplo, adultos mayores en lista de espera para recibir una pensión universal.
En la Ciudad de México los programas sociales son derechos universales, le pertenecen a la gente, a la cual no se le puede pedir ninguna «actividad productiva» a cambio, y no se pueden homologar con los programas federales porque los del D.F. son universales. No se puede hablar de que hay duplicidades porque en materia social los derechos se acumulan, son progresivos.
Sin embargo, declaró el dirigente, en la ciudad se está tomando una ruta distinta a la de los derechos; no se están respetando los derechos de la población sino los privilegios de quienes tienen capital para invertir en desarrollos urbanos depredadores. Mega proyectos como la ciudad de la salud, la cuidad administrativa, la ciudad del futuro, y las llamadas zonas de desarrollo económico (zodes), como la que pretende realizarse en Chapultepec, que es en realidad un proyecto de comercio y no de desarrollo en una zona con vocación cultural, turística y familiar; o así como la pretensión de hacer un tren elevado a Toluca, cuando la capital del país es la Ciudad de México no Toluca; o el proyecto de construir una línea de metrobús sobre Reforma, sin informar a nadie y que ha provocado el cuestionamiento de los comerciantes y habitantes de la zona.
Ya es momento, definió el presidente del CEN, que los proyectos de desarrollo urbano, en cada lugar donde se pretenda construir, sean decididos en consulta directa por la gente. Que se haga realidad el lema «decidamos juntos» que no se ha aplicado durante tres años. Que sea la gente la que decida, votando en las urnas, si está de acuerdo o no.
El desarrollo urbano debe ser para que viva mejor la gente que hoy habita la ciudad, no para expulsarla de la ciudad.
Batres Guadarrama declaró el dirigente, deben hacerse realidad las aspiraciones democráticas, debe haber referéndum, revocación de mandato y debe existir la no reelección, para evitar que el poder se perpetúe, como se pretende hacer con las jefaturas delegacionales o como se hizo en el Tribunal Superior de Justicia, se debe refrescar el poder, debe circular el aire, acotó.
Y apuntó que el gobierno tiene dinero que no ha invertido, cerca de 13 mil millones que podrían utilizarse en beneficio de la ciudad y sus habitantes.