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  • Implicará haber superado una de las etapas más complejas de la historia de la Universidad, dijo el rector al presidir la ceremonia oficial del Día del Maestro
  • El acto se llevó a cabo en Ciudad Universitaria, de manera semipresencial
  • Los académicos son la esencia de la Universidad, subrayó
  • Ofreció disculpas por el retraso en los pagos a algunos profesores de asignatura, y aclaró que ya fueron cubiertos los correspondientes al ciclo escolar 2020 y del primer semestre de 2021

Al presidir la ceremonia del Día del Maestro –el primer acto que se realiza de manera presencial desde el inicio de la pandemia–, el rector de la UNAM, Enrique Graue Wiechers, afirmó que el retorno a las aulas y los espacios universitarios iniciará en los próximos días y se llevará a cabo “en forma paulatina, ordenada y con todas las precauciones necesarias”.

El acto, correspondiente a los años 2020 y 2021 (el año pasado se pospuso debido a la contingencia), tiene un doble significado: por una parte celebra en los maestros una de las misiones que dan sustento a la Universidad, y también refleja una luz de esperanza y el anhelo de regresar y convivir físicamente, manifestó el rector.

“Hoy lo hacemos entre unos cuantos, en representación de muchos más que ya quieren retornar a las aulas, habitar nuevamente nuestros espacios e intercambiar en los pasillos vivencias y experiencias con sus alumnos y colegas. Todo parece indicar que pronto lo podremos hacer”, añadió en el evento que presidió en la Torre de Rectoría, el cual también fue transmitido por las plataformas digitales de la institución.

Tras galardonar a 152 académicos que han dedicado 50 y 51 años de su vida a formar generaciones, de investir como eméritos a 13 académicos con una labor extraordinaria, y reconocer también a exintegrantes de la Junta de Gobierno y del Patronato Universitario que terminaron su encargo, el rector señaló que “el retorno implicará haber superado una de las etapas más complejas de la historia de la Universidad”.

Se tendrá la emoción del reencuentro, el dolor por las pérdidas humanas y la incertidumbre vivida, así como los aprendizajes y experiencias incorporadas a las fortalezas con las que se enfrentará el porvenir.