Pues, finalmente soltaron a Ernesto Ruffo, nos ha quedado muy clara la perversidad que nuestro gobierno espurio tiene en todo su actuar. Digo gobierno espurio, porque se ha quedado cortito de todas las violaciones que le atribuyeron a Fox, cuando hablaba bien de Calderón durante su campaña, falta supuestamente cometida, cuando el Tribunal Electoral certificó el triunfo de Felipe Calderón, diciendo, sin embargo, que Fox “puso le elección en peligro”. Cuando en la elección de la “presidente” Sheinbaum, el expresidente AMLO la acompañó en toda su precampaña ilegal, que empezó fuera de los plazos de ley, que tapizó toda la República con su chocante propaganda de “#Es Claudia”, cuando descaradamente utilizaron recursos públicos y, sobre todo, recursos provenientes del crimen organizado.
Perdón que me dejé llevar por lo del gobierno espurio que tenemos. Volviendo a la perversidad a la que aludo, se mostró claramente en el tratamiento que le dieron al exgobernador Ruffo Appel, quien es un político miembro del Partido Acción Nacional (PAN), conocido principalmente por haber sido el primer gobernador de oposición en México en la época moderna, al ganar la gubernatura de Baja California en 1989, poniendo fin a décadas de gobiernos estatales controlados por el PRI, quien ahora es acusado por régimen que nos gobierna por el delito de contrabando de combustibles (lo que ahora comúnmente se denomina coma “huachicol fiscal).
Esta acusación demuestra la falta de moral del régimen al querer vincular a un proceso penal a un accionista de una empresa (el ser accionista en una empresa, implica participar en su capital como inversionista, sin implicar su involucramiento en su operación) que se dedica a la tramitación de permisos, que no tiene responsabilidad alguna de los hechos delictivos cometidos por los beneficiarios de dichos permisos, a menos de que se pruebe una colusión entre las empresas para cometer delitos con dichos permisos, situación que debe de probar plenamente la Fiscalía General de la República (sin duda razonable) ante un juez.
Otra perversidad del régimen en este caso es que después de que un juez decreta que Ruffo como presunto responsable del delito de contrabando de combustibles, se le impuso prisión preventiva oficiosa, que significa que debe de pasar en la cárcel su proceso penal, independientemente de que no sea un reo peligroso ni tenga riesgo de fuga. Esta figura se estableció por el régimen en la Constitución y en la ley (que han sido condenadas como violatorias de derechos humanos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos que consideró que esta figura es incompatible con la Convención Americana sobre Derechos Humanos), usando su mayoría calificada que fue obtenida ilegalmente por el control que tiene el Régimen en el Tribunal Electoral.
Para terminar de hablar de las perversidades, después de que un juez decretó que Ernesto Ruffo debe estar en su casa durante su proceso penal, en virtud de su edad y estado de salud (situación establecida en la ley que no fue respetada por el régimen), se le trasladó por carretera, desde el Estado de México, hasta Ensenada, Baja California, a 3,100 Km. de distancia, que le llevo 3 días. Mientras cuando se le detuvo lo trasladaron por vía aérea en unas cuantas horas, siendo que el trayecto por carretera es mucho más caro que por la vía aérea, mostrando claramente la falta de humanismo y sensibilidad del régimen.
Esto es un claro ejemplo de lo que el gobierno que tenemos es capaz de hacer con tal de permanecer en el poder y atacar a los que nos le oponemos.
