![]()
<< La ausencia de una Ley General ha generado vacíos normativos que dificultan la prevención del maltrato, el abandono y el sacrificio injustificado de animales
El senador Luis Donaldo Colosio, del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano, y la senadora Maki Esther Ortiz, del PVEM, presentaron una iniciativa para expedir la Ley General Para el Bienestar y Cuidado de Animales Domésticos y Comunitarios con la finalidad de establecer estándares mínimos de protección y trato digno.
Colosio explicó que actualmente México enfrenta una dispersión normativa que genera vacíos, contradicciones y respuestas desiguales, pues en algunas entidades existen marcos regulatorios relativamente avanzados, pero en otras los animales quedan desprotegidos ante la ambigüedad legal.
Agregó que la ausencia de una Ley General ha generado vacíos normativos que dificultan la prevención del maltrato, el abandono y el sacrificio injustificado de animales, así como la implementación eficaz de políticas públicas orientadas a la protección del bienestar animal.
“La Ley General para el Bienestar y Cuidado de Animales Domésticos y Comunitarios no viene a sustituir ni desplazar el trabajo legislativo de las entidades federativas y los municipios. Viene a hacer lo que el federalismo bien entendido exige: establecer una base común de principios, estándares mínimos y mecanismos de coordinación, para que ningún animal en ningún rincón del país quede en el limbo jurídico”, dijo.
“Su diseño es gradual, prudente y respetuoso de nuestra realidad jurídica, social y cultural. No atribuye personalidad jurídica a los animales, pero sí establece obligaciones claras para quienes los poseen, cuidan o se relacionan con ellos”.
El senador por Nuevo León agregó que esta ley reconoce el bienestar animal como un interés social legítimo íntimamente vinculado con la salud pública, la convivencia comunitaria, la protección del medio ambiente, y la prevención de la violencia.
“La evidencia es contundente: las sociedades que protegen a sus animales son sociedades menos violentas. La crueldad hacia los animales no es un problema aislado; es con frecuencia el preludio de otras formas de violencia. Proteger a los animales es, también, proteger a las personas”, comentó.
“Esta ley no pide lo imposible. Pide coherencia, pide coordinación, pide responsabilidad. Pide que el Estado mexicano tenga la capacidad real de garantizar condiciones mínimas de trato digno hacia los animales que forman parte de nuestra vida cotidiana y de nuestras comunidades”.
La iniciativa fue turnada a Comisiones Unidas de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático; y de Estudios Legislativos.
