Un eventual diálogo entre el PRD y Morena para una alianza electoral debe darse sobre la base del respeto mutuo y sin condicionamientos, no como si Andrés Manuel López Obrador fuera Dios que perdonará los pecados de los demás, consideró el diputado, Jesús Zambrano Grijalva.
“Nosotros no vamos a aceptar condicionamientos para sentarnos a platicar con alguien….en este caso López Obrador, como si fuera el único bueno existente en el país y que los otros, según él, cometimos errores o nos hemos aliado hasta ser parte de la mafia en el poder y que si nos arrepentimos seremos perdonados para entrar al reino del Señor”, indicó.
Comentó que ya se volvió un slogan para López Obrador “atacar a los demás, faltar el respeto a los demás, con eso de que son parte de la mafia del poder” y apuntó que “a nosotros (en el PRD) no nos viene el saco, no nos queda el saco”.
“Nosotros no somos, ni hemos sido, ni seremos, de ninguna manera, parte de lo que él (López Obrador) llama la mafia del poder y mucho menos sus súbditos, sus empleados, como lo ha dicho insultantemente en otras ocasiones”, agregó.
Recordó que la línea política del PRD plantea sentarse a platicar con otras fuerzas, “pero –insistió- la única condición es que no haya condiciones previas y sobre la base del respeto mutuo”.
Zambrano Grijalva expresó la disposición del PRD de “construir frentes amplios opositores, sin condicionamientos, sobre la base de programas que acordemos, que lo logremos de manera común y que se pongan sobre la mesa todos los elementos a nuestros alcances”.
“Si conviene una alianza con A, o con B, o con C, o con A, B y C, esas son decisiones que el PRD terminará tomando también en el momento adecuado”, externó.
Sostuvo que una relación entre perredistas y López Obrador tendría que darse con un diálogo respetuoso, franco, constructivo, “que parta de no poner ningún condicionamiento y mucho menos de asumir que el señor nos va a perdonar porque cometimos algún pecado”.
Recordó que de manera cotidiana el PRD platica con los diputados de Morena en San Lázaro y, por lo tanto, “por qué no estar dispuestos a sentarse para analizar las posibilidades de un probable acuerdo (con López Obrador), pero no sobre la base de quien, como si fuera Dios, perdonará los pecados de los demás”.
“Yo de ninguna manera me asumo como si hoy lo que tengo que hacer es que el Señor me absuelva, para que pueda platicar conmigo y que incluso pueda aceptar que nos aliemos y caminemos juntos”, añadió.
Sostuvo que el hecho de que hubiera abordado la posibilidad de una eventual alianza entre ambos partidos, es un reconocimiento de López Obrador de que Morena no puede ir solo para contener al PRI y perder las elecciones presidenciales del 2018.
“Hoy difícilmente una fuerza por si sola puede ganar, por eso nosotros hemos construido alianzas, las construimos cuando él fue nuestro candidato (presidencial) en 2012”, aseveró.
López Obrador “está al final de cuentas reconociendo que nosotros hemos tenido razón en plantear la necesidad de buscar la construcción de un frente amplio opositor”, precisó.
También dijo que en sus declaraciones de este jueves, el líder de Morena reconoció que en el país se debe caminar por el sendero de la institucionalidad.
“No se puede construir este país, no se puede avanzar en la superación de los problemas, sobre la base de mandar al diablo las instituciones, sino sobre las bases de reformar las instituciones por las vías institucionales”, finalizó.