«Me voy con un ánimo optimista, con las satisfacción del deber cumplido», afirmó Carlos Navarrete Ruíz , quien fuera líder nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) por 13 meses, a los que calificó como «turbulentos e intensos», de esta forma, el político guanajuatense atajó aquellas voces que catalogan a su gestión como un fracaso.
En entrevista exclusiva para LINEAPOLÍTICA, rechazó que su renuncia al frente del Sol Azteca obedeciera a presiones al interior de su partido por el caso Ayotzinapa, bajos resultados electorales y por ende su dirigencia fuera un lastre para el PRD.
«No consideras una derrota, una frustración el no haber terminado tu gestión para la cual te postulaste?. No, de ninguna manera, yo soy un hombre que no conoce las derrotas, ni cuando me ha ido mal, y no conozco la depresión nunca. Será porque he crecido y he vivido en contra corriente siempre, y eso te hace fuerte. Además nunca me he enamorado de los cargos; nunca».
El experimentado político de izquierda, destacó «los cargos son para servir y hacer el mayor bien posible y sé muy bien distinguir lo que es ejercer un cargo y dejar de ejercerlo. Y no me provoca ni nostalgias ni nada por el estilo» e insistió «nadie en el partido me pidió mi renuncia, nadie presionó, nadie pidió en privado ni públicamente nada, eso es lo atípico de este relevo. Esta decisión fue una decisión personal, individual, de mi convicción de lo que más le hacía falta al PRD».
Navarrete Ruiz, admitió que desconcertó a muchos dentro y fuera, «pero me parece que es mi aportación como militante del PRD. Conduje el barco en medio de la tormenta, lo saque a puerto, y hoy el PRD es un barco que está renovándose para salir a alta mar nuevamente. Con un nuevo piloto, un nuevo capitán».
Al cuestionarle sobre qué recomendación le daría a su relevo -Agustín Basave- señaló «más que consejo, una opinión y ya la sabe él, en el PRD no lo estamos invitando a que haga político sino a que haga historia; encabezando un partido que está inicia una nueva etapa, que está reformándose, que está tomando decisiones importantes y que Agustín le va a tocar ejercer en la realidad, lo que la académica ha enseñado muchas veces…¿Con este cambio el partido ya está fuerte?. Tengo confianza que con una visión refrescante, este cambio sea para bien de México y del PRD».
Sonríe, suspira y confirma que se tomará unos días de descanso en Celaya – en los cuales tendrá una dieta informativa- para luego participar en el festival que se le hace a José Alfredo Jiménez e ir a visitar a Vicente Fernández, «ha estado muy malito, no vaya a ser».
¿Y tú próxima trinchera, cuál será?… «Yo solamente tengo una trinchera desde hace 40 años, la trinchera de mi país, de México. Este país es el que nos pertenece a los mexicanos y vale pena que metamos el hombro por él. Donde quiera que yo sea útil con mi país, ahí voy a estar, y con mi partido siempre dispuesto a ayudar, a contribuir ,a trabajar, donde sea que sea útil… ¿Buscaras la gubernatura de tu estado o el Gobierno del Distrito Federal?. No está en mi escenario, primero un descanso, ya que regresemos, veremos».