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<< La discusión sobre la sostenibilidad financiera del transporte público será uno de los ejes del encuentro internacional, que se realizará del 7 al 9 de mayo en el IPN
<< Autoridades, especialistas y operadores enfrentan uno de los desafíos más complejos: equilibrar tarifas accesibles con la viabilidad financiera del sistema
En medio del debate que ha generado el reciente ajuste a la tarifa del transporte público en la capital del país, el 17° Congreso Internacional de Transporte (17CIT) pondrá sobre la mesa uno de los temas más sensibles para la movilidad urbana: cómo garantizar la sostenibilidad económica del servicio sin afectar el acceso de los usuarios.
Organizado por la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), el encuentro internacional reunirá a especialistas, autoridades, empresarios y académicos del sector del 7 al 9 de mayo en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet del Instituto Politécnico Nacional, donde se discutirá uno de los principales dilemas de la tarifa: cómo mantener la sostenibilidad del transporte, sin que el usuario pague una tarifa cara por un mal servicio que, además, resulta no ser accesible para todos.
Entre los temas centrales se encuentra la necesidad de abrir un diálogo amplio sobre el modelo tarifario del transporte público. Especialistas y operadores coinciden en que será necesario analizar alternativas como el establecimiento de tarifas técnicas o esquemas de subsidio que permitan mantener precios accesibles para los usuarios sin comprometer la operación y modernización del servicio.
De acuerdo con transportistas consultados por la AMTM, el reciente incremento de 1.50 pesos aplicado al transporte público concesionado en la Ciudad de México apenas representa “un respiro” frente al encarecimiento de los insumos, cuyos precios se han elevado hasta en 300% en los últimos años. Refacciones, llantas y componentes mecánicos nuevos se han vuelto cada vez más costosos, lo que obliga en muchos casos a recurrir a piezas de segundo uso.
Los operadores señalan que la política tarifaria aplicada durante décadas —basada en incrementos sociales de alrededor de un peso cada tres o cuatro años— ha dificultado avanzar hacia la profesionalización del sector y la modernización de las unidades, justo en un momento en que el transporte público enfrenta el reto de transitar hacia esquemas de electromovilidad.
Uno de los ángulos más relevantes que se analizarán durante el 17CIT será la forma en que se calcula la llamada tarifa técnica. Este concepto implica contabilizar todos los costos que intervienen en la prestación del servicio —desde la operación diaria y el mantenimiento hasta el pago de créditos para la adquisición de unidades— así como la utilidad necesaria para la sostenibilidad del negocio, y dividir esos costos entre variables como el número de kilómetros recorridos o la cantidad de pasajeros transportados.
A este escenario se suma una caída sostenida en la demanda. Actualmente, una unidad de transporte concesionado traslada entre 250 y 300 pasajeros diarios en promedio, cifra que, según los operadores, se encuentra por debajo del nivel necesario para alcanzar el punto de equilibrio financiero.
La discusión tarifaria también se vive en otras ciudades del país. En Guadalajara, Jalisco, el gobernador Pablo Lemus anunció que el incremento al transporte público quedará en 11 pesos para cualquier usuario y en 5 pesos para estudiantes, luego de semanas de protestas sociales por un aumento mayor.
En tanto, en Monterrey, Nuevo León, las autoridades aplicarán un esquema de deslizamiento mensual publicado en el Periódico Oficial del Estado que contempla incrementos graduales de 10 centavos. Bajo este programa, la tarifa del Metro de Monterrey pasará de 9.90 a 10.00 pesos y continuará aumentando durante 65 meses hasta alcanzar 17 pesos en mayo de 2030.
Frente a este panorama, la AMTM subrayó que el 17CIT —cuyo acceso es gratuito, previo registro en citamtm.org—, será un espacio clave para discutir soluciones de largo plazo que permitan equilibrar tarifas accesibles con la sostenibilidad del sistema, especialmente en un momento en que las ciudades buscan modernizar su transporte público y avanzar hacia modelos energéticamente más limpios.
