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La tormenta invernal Ciara, también llamada Sabine, ha dejado a su paso por el norte de Europa inundaciones, fuertes vientos, que alcanzaron los 100 kilómetros por hora, cancelaciones de cientos de vuelos y de viajes de tren, así como la muerte de al menos seis personas.

Hasta el momento, las autoridades han reportado cuantiosos daños materiales en:

Reino Unido
República Checa
Polonia
Eslovenia
Suecia
Francia

Autoridades han emitido en varias ciudades alertas por inundaciones, fuertes vientos helados y caída de nieve, y no sólo eso: la inclemencias del tiempo han propiciado cortes de energía eléctrica que han afectado, por ejemplo, a unos 130 mil hogares de Francia.

Ciara, que ha sido llamada la «tormenta del siglo», también registró el lunes caída de lluvia equivalente a un mes y medio de precipitaciones en las últimas 24 horas.

Cancelación de vuelos
La tormenta invernal causó que se cancelaran cientos de vuelos y se registraron problemas para que aviones pudieran despegar o aterrizar sobre las pistas.

La aerolínea alemana Lufthansa, que opera una gran parte de los servicios desde y hacia Múnich, dejó en tierra todos sus vuelos continentales hasta la 13:00 horas locales de este lunes y todos los vuelos intercontinentales hasta las 14:00 horas.

En Stuttgart fueron cancelados al menos 35 vuelos, mientras el aeropuerto esperaba restricciones hasta altas horas de la tarde. Los efectos de Ciara continuarán sintiéndose en el aeropuerto de Hamburgo, destacó la Deutsche Welle.

Algunas vías de trenes en la costa oeste de Suecia y Francia permanecieron cerradas este lunes por temor a que se queden varados ante la posibilidad de fallas en las líneas eléctricas.

Altos niveles de agua en diferentes costas
En tanto, los servicios meteorológicos advirtieron sobre niveles altos de agua en las costas de Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia.

En Polonia, Reino Unido e Irlanda, cientos de miles de hogares se quedaron sin electricidad, mientras que en Bélgica, la tormenta Ciara creó daños en todo el país, pero no se reportaron víctimas.

En Suiza, varias líneas de trenes, teleféricos de montaña y escuelas fueron cerrados cuando la tormenta alcanzó velocidades de hasta 148 kilómetros por hora.