COMPARTIR

Loading

Este domingo se vivió un momento frenético en el BMX estilo libre, una competencia que debutó en los Juegos Olímpicos en esta edición. Para que los fans de este deporte pudieran disfrutar aún más de lo que ya era histórico, las competidoras le dieron un marcó aún más espectacular en una definición que tuvo de todo y que coronó a la británica Charlotte Worthington.

Es que todas las cámaras estaban con Hannah Roberts, la estadounidense que había llegado como la máxima candidata y que además había completado una performance que los jueces puntuaron con 96,10 un número cercano a la perfección y prácticamente inalcanzable para cualquiera. Eso hacía suponer que la competición estaba entonces liquidada y por eso la norteamericana ya estaba celebrando con sus familiares mediante una videollamada.

Sin embargo, mientras eso sucedía fue Worthington quien salió a la pista. La europea de 25 años había caído en su primera actuación y por eso en la revancha necesitaba mostrar algo espectacular para convencer al jurado. Y lo hizo. A bordo de su BMX, en su segunda pirueta logró completar con éxito un backflip 360 (vuelta completa hacia atrás), un truco jamás visto en la categoría femenina. Gracias a ese espectacular movimiento, alcanzó los 97,50 puntos para tomar la delantera y desató la locura en el recinto.

Su performance obligó a Roberts a volver a salir para mejorar su rendimiento pero tras realizar apenas dos trucos, ella misma se detuvo y entendió que de ninguna manera podría igualar a su competidora, por lo que se bajó de su bicicleta, pidió disculpas a los presentes y optó por conformarse con la medalla de plata. Por su parte, la suiza Nikita Ducarroz se colgó la presea de bronce con un puntaje de 89,20.

La piloto británica que trabajaba a tiempo completo en un restaurante descubrió que BMX freestyle estaba en el programa de los Juegos de Tokio y entonces empezó a tomarse en serio lo que hasta entonces era un hobbie: “En 2018 fui a un par de eventos y concursos, hablé con la gente y me enteré de que BMX estaba en los Juegos Olímpicos y del ciclismo británico formando un equipo. En ese momento, estaba aprovechando muchas oportunidades realmente geniales y empecé a crecer como una especie de bola de nieve a partir de ahí. Fue algo que descubrí que realmente me apasionaba, y realmente lo disfruté”.

INFOBAE