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El subsecretario de Salud, Eduardo Clark García, informó que en poco más de un año, México ha aplicado cerca de 22 millones de vacunas contra el sarampión, una cifra que normalmente tomaría cinco o seis años alcanzar.

El funcionario explicó que el punto de quiebre ocurrió hace tres semanas, cuando el gobierno federal reforzó la comunicación y organización para llamar a la población a vacunarse; antes de esa estrategia, a inicios de 2026, se aplicaban alrededor de 270 mil dosis por semana en todo el país.

Tan solo entre el 14 y el 20 de febrero se administraron 3.4 millones de vacunas, y en la semana que concluyó el viernes 27 se aplicaron 3.3 millones más. Con ese ritmo, en esas tres semanas se superaron los nueve millones de dosis.

“¿Qué significa eso? Que en tres semanas hemos aplicado lo que en un año normal, sin brote, se aplicaba en dos años. De ese tamaño es la disponibilidad de vacunas que tenemos para toda la población y ese tamaño también ha sido la respuesta de la población» dijo el funcionario para después agradecerles a las familias por llevar a sus hijos, a sus hijas, a sus parientes, a sí mismos a vacunarse.

Disponibilidad suficiente de vacunas contra el sarampión en todo el país
Desde que se detectó el primer caso de sarampión en Chihuahua, en febrero de 2025, el país ha mantenido disponibilidad suficiente de vacunas. Clark subrayó que actualmente hay “millones y millones de dosis” listas para aplicarse a quien lo necesite, tanto en centros de salud como en módulos instalados fuera de unidades médicas.

La respuesta de la población, como ya lo mencionó, también ha sido clave; familias completas han acudido a vacunarse, lo que permitió acelerar la cobertura en todos los estados. El resultado comienza a notarse en los registros epidemiológicos, los nuevos casos confirmados bajaron a cerca de mil en la última semana, frente a los mil 200 que se reportaban de forma constante semanas atrás.

Personas que se tiene que vacunar contra el sarampión

Aun así, las autoridades advierten que el riesgo no ha pasado. El subsecretario insistió en que la única forma de frenar el brote es mantener el ritmo de vacunación y no bajar la guardia, incluso si los contagios empiezan a disminuir.

La campaña mantiene como grupos prioritarios a niñas y niños de seis meses a 12 años que no tengan esquema completo.

Así como a personas de entre 13 y 49 años que no han sido vacunadas, sobre todo en los estados con mayor número de casos.

La estrategia, dijo, continuará en todo el país con un objetivo claro, que cualquier persona que requiera la vacuna pueda recibirla a tiempo y evitar que el sarampión vuelva a expandirse.