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Alfonso Navarrete Prida, szecretario de Gobernaciòn, revelò que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump ofreció 20 millones de dólares para implementar un programa de deportación masiva en contra la caravana migrante de Honduras.

En entrevista el funcionario federal dijo que el gobierno norteamericano ha solicitado medidas migratorias en medio de una coyuntura política, previo a las elecciones del próximo 6 de noviembre en Estados Unidos.

“No lo hemos sido (el muro de Trump), por eso ha sido tan ríspido la relación con el gobierno norteamericano porque ellos solicitaban cosas que el país, desde luego, no iba aceptar (…) como que detuviéramos las caravanas migrantes y estuviéramos haciendo deportaciones masivas, incluso llegaron a ofrecer dinero, 20 millones de dólares, para que los pudiéramos utilizar en ese propósito y el gobierno mexicano les dijo con claridad que no aceptamos ni medio centavo de dólar”,

El titular de Gobernación indicó que entre los ofrecimientos del gobierno estadounidense se encontraba la opción de hacer de México un “tercer país”, para el resguardo de migrantes solicitantes de asilo en EU mientras las autoridades de dicho país daban curso a los recursos. Además, Donald Trump quería implementar un programa de deportación masiva en contra de los integrantes de la caravana.

Reiteró que la postura del gobierno mexicano ante la caravana es de respeto a los derechos humanos y a la condición de migrante. En ese sentido, informó que representantes de la dependencia se reunieron ayer con líderes migrantes y acordaron un ingreso ordenado y conforme a las leyes mexicanas.

Sin embargo, el acuerdo no fue respetado esta tarde por un grupo de visitantes, quienes intentaron dar “portazo” en el Puente Internacional Suchiate y desataron minutos de tensión y enfrentamiento con agentes de la Policía Federal (PF).

“Nuestra posición fue muy clara: que las las puertas de México estaban y que nuestro país respeta los derechos humanos. Jamás hubo un instrumento que pudiera ser considerado de agresión y la instrucción que se dio es que era policía desarmada, que no se lastimara al migrante y que sólo se realizaran maniobras de defensa”.

El gobierno mexicano estima en 6 mil el número de integrantes del movimiento y hasta el momento se ha permitido la entrada y prestado atención médica a más de 200 personas.