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La oposición venezolana dijo que la abstención y la represión -que dejó al menos ocho muertos- marcaron la elección para escoger a los 545 miembros de la Asamblea Constituyente propuesta por el presidente Nicolás Maduro.

El líder de la Asamblea Nacional (Congreso), Julio Borges, dijo en una rueda de prensa que las proyecciones de la oposición indican que del padrón electoral de 19.4 millones de electores la participación estará en alrededor de 15 por ciento, menos de 2.5 millones de votantes.

Mientras, la Fiscalía General confirmó que investiga los hechos en los que murieron al menos ocho personas en la jornada, incluyendo dos adolescentes y un soldado, en protestas contra la elección Constituyente.

La mayoría de las víctimas se registraron en las regiones de Táchira y Mérida, en el occidente del país, donde las protestas fueron particularmente agresivas, así como la represión

En su rueda de prensa, Borges dijo que el país estaba viendo “en directo” la perpetración de un “fraude constitucional”.

“Pocas veces un país puede presenciar en vivo y directo un fraude electoral como el que que estamos viendo, pero nos da energía necesaria para decir que estamos ganando esta batalla por la libertad”, señaló.

Borges dijo que el gobierno puso en acción un mecanismo para “reciclar” votantes por varios centros de votación, aprovechando que el Consejo Nacional Electoral (CNE) flexibilizó las normas para votar debido a la violencia generada en las protestas.

“Lo que estamos viendo es una fotografía, la participación en el evento de hoy no está más allá de 15 por ciento (del padrón electoral). El gobierno debe aceptar su derrota, el pueblo lo derrotó”, dijo.

El centro de votación más concurrido fue el “El Poliedro” de Caracas, un recinto para espectáculos convertido en centro electoral de contingencia que recibió a los votantes del área metropolitana reservados para electores cuyos centros tradicionales fueron inhabilitados por las protestas.

La oposición anotó que los centros de votación estuvieron vacíos, mientras el gobierno calificaba de «masiva» la participación.

“Nuestra llamado hoy fue a no participar y a hacer protestas pacíficas. No queremos una enfrentamiento de pueblo contra pueblo. Quien reprime es el gobierno”, expresó Borges.

La oposición suspendió una concentración en el este de Caracas debido a la represión de las fuerzas del orden, que dispersaron las marchas que saldrían de seis puntos de la ciudad.

Los manifestantes intentaron reunirse en el municipio Chacao, en el este de la ciudad y principal centro opositor del país, pero continuamente pasaban brigadas motorizadas disparando gases lacrimógenos para disolverlas.

A su vez, la Secretaría de Relaciones Exteriores informa que el Gobierno de México no reconoce los resultados de la elección de los integrantes de la Asamblea Nacional Constituyente realizada el día de hoy en la República Bolivariana de Venezuela y lamenta que el Gobierno de ese país haya decidido llevar a cabo unos comicios contrarios a los principios democráticos reconocidos universalmente, que no se apegan a la Constitución de la República y que profundizan la crisis en que se encuentra el país.

Las medidas instrumentadas a lo largo del día, que sembraron temor entre la población e impidieron la libre manifestación pacífica y el trabajo de la prensa, reflejan el nivel de intolerancia que prevalece a lo largo del país.

El Gobierno de México condena asimismo los incidentes de violencia y represión en los que más venezolanos perdieron la vida o resultaron heridos. Seguir adelante con la asamblea constituyente significa una continuación del conflicto. Es momento de privilegiar el diálogo y la reconciliación. Con pleno respeto de la soberanía de Venezuela, México insta a todas las partes para que lleven adelante un diálogo genuino y con garantías, que permita al pueblo venezolano restaurar el orden democrático y retomar el camino del desarrollo y el estado de derecho.