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A fin de erradicar la violencia, desigualdad y la discriminación que padecen las trabajadoras del hogar, se hace necesario renovar ley laboral y de seguridad social en la materia, coincidieron en señalar congresistas y especialistas.

Durante el seminario “Mujeres en el Siglo XXI: perspectivas y desafíos”, efectuado en el Auditorio Octavio Paz de la sede del Senado, la legisladora priista, Diva Hadamira Gastélum Bajo, afirmó que del trabajo doméstico se ha dicho todo, se ha propuesto todo y no se ha resuelto nada.

La también presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, urgió en la necesidad de actualizar la legislación para establecer sus derechos laborales, como son: vacaciones, prima vacacional, acceso a seguridad social, aguinaldo y salarios dignos.

A su vez, Rosa Elena González, consejera de la Judicatura Federa, señaló que la justicia real no puede dejar de mirar a la mujer, sobre todo en el trabajo que realizan, “y no gritamos por gritar, sólo pedimos igualdad de oportunidades ante los hombres”, dijo.

Por su parte, la congresista del PRI, Yolanda de la Torre Valdez, integrante de esa Comisión, afirmó que este sector es el más atrasado; estamos rezagados, 11 países latinoamericanos ya ratificaron el artículo 189 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre sus derechos laborales.

Mientras que el subsecretario del Trabajo y Previsión Social, José Ignacio Rubí Salazar, reconoció que es la gran deuda social que México tiene con ese sector, como resultado de un andamiaje jurídico institucional que data de 1940.

Refirió que de los 2.4 millones de mujeres que realizan trabajo doméstico en el país, unas 9 mil están afiliadas al IMSS, a través de un seguro voluntario sólo para acceder a servicios de salud, pero sin derecho a las prestaciones sociales que establece la ley para el resto de la clase trabajadora.

En tanto que Alejandra Haas Paciuc, presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, aseguró que una de cada tres trabajadoras del hogar percibe menos de un salario mínimo, trabajan más de 12 horas diarias y es el sector laboral que más padece violencia.

Recalcó que las trabajadoras del hogar exigen que sus derechos laborales sean establecidos en la legislación, además de recomendar la creación de un sistema nacional de cuidados (guarderías) para brindar atención a sus hijos.

Marcelina Bautista, fundadora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar, exigió que no se les denomine “trabajadoras domésticas”, como lo establece la ley actual, sino trabajadoras del hogar, porque es un empleo digno y así evitar la discriminación que padecen.

Subrayó que más del 99 por ciento de sus representadas labora sin contrato de trabajo y por eso exigen que se establezca en la ley su derecho a la alimentación, salarios dignos y prestaciones sociales.