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Tras señalar que 50 por ciento de los combustibles que se consumen en el país se compran en el exterior, La presidenta de la Comisión de Energía, diputada Georgina Trujillo Zentella, aclaró que las importaciones de gasolinas, a partir de de abril próximo, no reducirán el costo del combustible, pero si permitirá a los participantes del mercado conocer la situación real y estar mejor preparados para enfrentar la competencia.

La legisladora priista remarcó que de haberse mantenido en buen nivel el ritmo de inversiones a Pemex en los últimos años, la empresa productiva estaría muchísimo más robusta, por lo que planteó la necesidad de hacer un análisis para valorar cuánto de los excedentes del Banco de México se pueden destinar a la petrolera para inversión, y cuánto para deuda y pasivo laboral.

Explicó que “el Artículo Décimo Cuarto transitorio de la Ley de Hidrocarburos establece que, en 2017, se abriría la importación de gasolinas, pero también precisa que puede ser antes, si las condiciones del mercado lo permiten. Se hizo la consulta a la Comisión Federal de Competencia Económica y determinó que sí las había”. Pero insistió que por ahora el consumidor final no verá una reducción en el precio del combustible.

Agregó que PEMEX tenía que comprar la gasolina que se consumía en el país y no podía producir. “La diferencia es que la va a comprar cualquier otro particular que desee venderla directamente o distribuirla para que la venda un tercero”.

Por ello, reiteró, los niveles de importación no se van a mover, porque la demanda no se modifica; “simplemente, van a variar los jugadores en el tablero de la importación”.

Consideró necesario hacer un análisis técnico para saber si las refinerías del país operan correctamente o si son obsoletas y no pueden ser eficientes. Estimó que actualmente están subutilizadas, porque “es más caro producir gasolina que importarla”.