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Ante la problemática que enfrentan los niños, niñas y adolescentes huérfanos en el país, es indispensable generar entre la sociedad una cultura de la adopción, pero al mismo tiempo agilizar los procedimientos que permitan en corto tiempo proporcionarles la protección de una familia.

Así lo solicitaron congresistas que integran la Comisión Permanente, quienes pidieron al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia para que, en coordinación con los gobiernos locales, continúen instrumentando acciones que optimicen los procedimientos.

Refirieron que nuestro país ocupa el segundo lugar en América Latina en cantidad de niños huérfanos con 1.6 millones de casos, después de Brasil, que encabeza la lista con 3.7 millones de los 10 millones 700 mil censados en toda Latinoamérica.

En torno a este tema, la senadora priista, Lisbeth Hernández Lecona, manifestó que en México los niveles de adopción son muy bajos, ya que los marcos regulatorios muchas veces obstaculizan el proceso, el cual puede tardar de nueve a diez meses y hasta dos años.

Precisó que 30 mil niños viven en albergues, casas hogares, orfanatorios públicos o privados o se encuentra en espera de ser adoptados. El 77 por ciento tiene entre 7 y 17 años.

“Los niños necesitan de una familia en la que puedan sentirse seguros y protegidos, donde puedan gozar de sus derechos fundamentales para que puedan alcanzar el pleno desarrollo de su personalidad”, puntualizó.

A su vez, su compañera de partido, Jasmine María Bugarín Rodríguez, dijo que es indispensable agilizar los procedimientos y trámites para adoptar, ya que el tiempo que toma dicho proceso es un factor clave para lograr el éxito en la integración de nuevas familias, “es urgente actuar para que las niñas y niños que viven lejos de la calidez de un hogar, puedan vivir como deben y como se merecen”.

Solicitud que fue respaldada por la legisladora perredista, Maricela Contreras Julián, pues debido al sistema burocrático, el número de niñas y niños adoptados es mínimo, “debemos garantizar las posibilidades para que el derecho a tener una familia se cumpla”.

Destacar que aun con los esfuerzos legislativos e institucionales, la figura de la adopción en México es compleja, ya que la edad de los niños se convierte en factor clave que posibilita o inhibe el proceso. Los niños y niñas menores de 8 años presentan mayores posibilidades de ser adoptados, en comparación con los mayores de 9 o jóvenes menores de 18 años, que esperan también ser acogidos por una familia.

Las congresistas, subrayaron que la adopción es un esquema que transforma no sólo la vida de los adoptantes que se convierten en padres o madres, que por diversas circunstancias no tienen hijos con parentescos biológicos, sino también de los niños, niñas y adolescentes que, por razones excepcionales, no son parte de un núcleo familiar, puntualiza el documento.