“Perdidos en la noche y el silencio/ Soñábamos soñar…” Andrea Bocelli
Ante la crisis laboral y de servicios médicos en el Instituto Mexicano del Seguro Social que le estalló en las manos a la Princesa Caramelo, vale sacudir a la amnesia selectiva oficial salpicada de valemadrismo.
Mire usted.
Por aquello de que a los nuevos dueños del poder se les da presumir con sombrero ajeno y asegurar que todo lo hecho en el pasado fue ¡horrible, horrible!, obra de los gobiernos neoliberales, vendepatria, ultraderechistas y etcétera, etcétera, seamos correctos y repasemos…
¿Recuerda usted que Su Alteza Serenísima Andrés Manuel López Obrador decidió, en octubre de 2019, darle en la madre al Seguro Popular y lo cumplió el 1 de enero de 2020?
El Santo Niño de Tepetitán descalificó a la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, denominación formal del llamado Seguro Popular y, en una de esas declaraciones de mala leche cuando algo le incomodaba, aseguró que no era seguro ni mucho menos popular.
Y, con ese voluntarismo ocurrente dejó en la orfandad de servicios médicos gratuitos a 57 millones de mexicanos, cantidad ponderada de beneficiarios del Seguro Popular registrados en 2020 que no contaban con seguridad social, es decir, sin IMSS e ISSSTE.
¿Desapareció el Seguro Popular porque fue creado en 2003 a mitad del sexenio de Vicente Fox, uno de los villanos favoritos del culto escritor Andrés Manuel López Obrador y la experta en historia de México, Claudia Sheinbaum Pardo?
¡Recórcholis, joven Taibo!
Pues, mire usted, de acuerdo con la praxis política y el voluntarismo de esta pareja imperial, ese fue uno de los motivos, además del moche que quedó para ellos y sus huestes; había que borrar de la historia patria las obras neoliberales. ¡Chínguense los de atrás!
Hoy, de esos 57 millones que eran beneficiarios del Seguro Popular (SP), buena parte de los 13 millones 572 mil 867 hombres y mujeres mayores de 65 años que reciben la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, consistente en 6 mil 400 pesos bimestrales, la gastan en medicinas y atención en consultorios de bajo costo.
Bien vale referir algunos de los servicios gratuitos que atendía el SP, incluidos en el llamado Catálogo Universal de Servicios de Salud (CAUSES), entre ellos intervenciones médicas de primer y segundo nivel como consultas generales, partos, cirugías básicas y urgencias, además de suministro de fármacos del cuadro básico.
Por supuesto, de acuerdo con la información que la desmemoria de la 4T no ha podido borrar, en el Seguro Médico Siglo XXI se brindaba cobertura de atención médica integral para niños menores de 5 años, amén de que existía un Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos (FPGC), que implicaba financiamiento para enfermedades de alto costo y alta especialidad que ponían en riesgo la vida y el patrimonio familiar (como ciertos tipos de cáncer, insuficiencia renal o malformaciones congénitas).
¿Ni Seguro y mucho menos Popular? Vaya, vaya, primo hermano, te volaste la barda o de cuál fumaste cuando decidiste dejar en el desamparo a ese pueblo bueno cuyo voto y apoyo compraste con los programas sociales.
¡Vaya engaño!
¡Ah!, en lugar del Seguro Popular, el Caudillo creó al llamado Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (a) “INSABI”, al que luego desapareció en abril de 2023, absorbido por el que hoy se denomina IMSS-Bienestar, involucrado en el conflicto de cuya magnitud de pronto se dio cuenta la ingeniera presidenta y ordenó atenderlo.
Y usted se preguntará por qué desapareció el INSABI. ¡Atinó! Fracasó operativamente, provocó severo desabasto de medicamentos y material de curación, incaáz para crear un sistema de atención médica funcional, dejó de atender consultas de especialidad, cirugías e intervenciones críticas, entre tratamientos para cáncer y atención a infartos.
Y, bueno, bueno, el sello de la casa: hasta estos tiempos del dizque segundo piso de la 4T no se ha aclarado el destino de mil 904.7 millones de pesos ejercidos en su breve existencia, del 1 de enero de 2020 al 25 de abril de 2023, aunque hay referencia de que la opacidad del gasto data de cuando fue ideado y ordenado por López Obrador.
Pero, pero…
–¿Qué opinión tiene, entonces, sobre lo que aseguraba el expresidente López Obrador, de que “ya estábamos como Dinamarca”? –preguntaron la semana pasada, en la mañanera, a la ingeniera Sheinbaum Pardo
–Pues empezamos mejor… O sea, el Presidente López Obrador dejó un Sistema de Salud mejor que lo que recibió, eso sin duda. Y nosotros lo tomamos de ahí y vamos avanzando todos los días —respondió sin rubor la señora presidenta. En serio, no se ría, porfis.
No, señora presidenta, no es lo mismo andar de activista estudiantil y blofear con el supuesto fraude electoral de 2006 y hasta el de 2012 que gobernar a un país. Gobierne, no engañe, no mienta.
Y sí, ingeniera Sheinbaum, aunque lo niegue la realidad le golpea el rostro y desdibuja su sonrisa Colgate, la saca de balance y busca culpables, pero usted es la principal culpable de la situación que priva en el sector salud de México.
¡Ah!, usted disculpará porque, de acuerdo con su versión que halaga al Duce Andrés Manuel López Obrador éste dejó un sistema de salud mejor que el de Dinamarca y desapareció al Seguro Popular. Y ahí tiene las movilizaciones de médicos, enfermeras, trabajadores sindicalizados el IMSS.
¿Por qué no corre a los directores del IMSS y del IMSS Bienestar y, como no queriendo le pide la renuncia al secretario del Trabajo y Previsión, conocido éste como el amigo de los juniors del bienestar?
Y es que, dígame usted qué chingados hacen Zoe Alejandro Robledo Aburto, Alejandro Ernesto Svarch Pérez y Marath Baruch Bolaños López, cuya incapacidad ha provocado un severo cuanto grave conflicto social y laboral en el pilar del sector salud en México, es decir, el Instituto Mexicano del Seguro Social.
¡Ah!, de pasadita dígale a su secretaria de Gobernación que se ponga a estudiar la mínima estrategia que marca el librito para saber negociar porque todo se le va de las manos y se ha ganado la fama de incumplir acuerdos.
¡Chale, Princesa Caramelo!
Usted sabe que no es lo mismo ser ceuísta y arrinconar a un rector y desbarrancar el nivel académico de la UNAM que atender demandas de más de 475 mil trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social, a quienes ya han amenazado con rescisiones de contrato, por citar algunas de esas lindezas operadas para desactivar la inconformidad.
Y la bronca, ingeniera, esas movilizaciones que usted negó, aunque el colega Jorge Chaparro se las enlistó, están en 23 estados de la república incluida la Ciudad de México.
Para este martes 13 de octubre de 2026 se realizará una megamarcha de los trabajadores del IMSS. Y, ¡caray!, ingeniera presidenta, usted y su equipazo dicen que dialogarán con los inconformes e irán hospital por hospital, clínica por clínica. ¿Por qué al cuarto para las doce?
¿Qué exigen los inconformes? La renuncia del doctor Rafael Olivos Hernández, a la secretaría general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), 10% de incremento salarial, mejores condiciones laborales y sustancialmente abastecimiento de medicamentos e insumos para poder atender dignamente a los derechohabientes.
¿El mejor sistema de salud le dejó su Duce, Princesa Caramelo? ¡Vaya herencia!, Drakko. Digo.
ME PLATICARON que Rafa Marín Mollinedo el meritito 10 de octubre, hace tres días, atendió a la convocatoria de Morena para los coordinadores municipales: se registró para el municipio de Benito Juárez Cancún, Quintana Roo. Cumple con el mandato de unidad morenista y el compromiso de respaldar a quienes pretendan participar en esta tarea en otros municipios y diputaciones federales y locales. Así, como no queriendo, el rafismo ahí la lleva. ¿Será? Conste.
sanchezlimon@gmail.com @sanchezlimon1
Las opiniones expresadas por los columnistas son independientes y responsabilidad absoluta de los autores
