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Al igual que en otros temas, en política migratoria, el gobierno se traiciona a sí mismo, porque ofrece y no cumple, y así lo hizo con migrantes a los que ofreció visas de trabajo y paso libre a Estados Unidos y, en menos de seis meses, terminó persiguiéndolos y encarcelándolos, peor que si fueran cabezas del narcotráfico, a las cuales, por cierto, se les dejó el campo libre desde enero pasado, condenó Acción Nacional.

A través de su vocero, Fernando Herrera Ávila, el partido afirma que el gobierno mexicano “no sólo le hace el trabajo sucio a Estados Unidos, sino que destina para ello a más personal de campo que todos los integrantes de la Patrulla Fronteriza estadounidense, incluidos los empleados administrativos”.

Dijo que bastó un manotazo de Donald Trump, para que los migrantes se convirtieran en el enemigo público número uno del gobierno mexicano.

“Hay 26 mil soldados y policías federales, sin contar los inspectores de Migración, vigilando las dos fronteras para evitar que los migrantes ingresen a Estados Unidos”, puntualizó.

Esa cifra, comparó, es superior al número de elementos que integran la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, alrededor de 21 mil, incluidos los empleados administrativos.

Herrera Ávila manifestó que el trato dado a los migrantes contrasta fuertemente con la lucha contra el narcotráfico. Los jefes del narcotráfico pueden pasear tranquilos, explicó, desde que el presidente López Obrador declaró en enero pasado que “ya no se han detenido capos porque ya no es esa nuestra función principal”.