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  • El SAT condonó 7 millones 572 mil pesos a Epigmenio Ibarra y Carlos Payan a través del Grupo Argos.

Mónica Almeida, diputada federal, exige la renuncia de Raquel Buenrostro, titular del Servicio de Administración Tributaria (SAT), tras revelarse que la actual administración condonó por 7 millones 572 mil pesos a Epigmenio Ibarra y Carlos Payan a través del Grupo Argos, amigos íntimos del Presidente López Obrador.

“Una vez más la 4T vuelve a incumplir sus promesas y de paso también con la ley, no más no dan una para cuadrar su discurso con sus acciones y cada vez son más evidentes sus errores, a sabiendas de que el Presidente los protege; sin embargo si existe algo de congruencia en la titular del SAT, debería presentar su renuncia ante tal acto de influyentismo realizado al condonar a amigos de López Obrador”, indicó.

Recordó que la estrecha amistad entre el productor y el Presidente, va mucho más allá del documental y entrevistas que le ha realizado, pues desde hace años han demostrado y externado públicamente su amistosa relación, la legisladora se pregunta si “será que el mandatario mexicano lo ve como una contribución a uno de sus fieles defensores ante medios y en redes sociales”.

Por otro lado, la perredista, exhortó a la Función pública a indagar más en el hecho ya que existen más empresas bajo esta condición, resaltando que la mayor parte de estas se encuentran constituidas y operando en Tabasco, tierra natal del presidente, con cifras que ascienden a más de 700 millones de pesos, situación que demostraría la irresponsabilidad administrativa que está cometiendo López Obrador al contradecir la reforma constitucional que prohíbe estas acciones.

Mencionó que hace varios meses presentó una iniciativa que precisamente señalaba en qué casos podrían otorgarse las condonaciones, primeramente para evitar discrecionalidad presidencial, pero a su vez impulsar o rescatar sectores económicos afectados por alguna situación específica, como la pandemia en la que nos encontramos, destacando que desafortunadamente el Gobierno Federal violenta la Constitución, al apoyar a empresas bajo un criterio de amiguismo e influyentismo.

“Las condonaciones deben ser para los sectores más afectados, para los contribuyentes más pobres; no para las empresas de los amigos del presidente, es un acto de mezquindad, de traición, pero sobre todo de insensibilidad hacia quienes menos tienen, ya que todos seguimos pagando impuestos a pesar de las condiciones económicas que imperan hoy en día”

Propone que para poder condonar impuestos se deberá contar con una justificación técnica y de impacto social, para que pueda ser evaluada por el Sistema Nacional Anticorrupción y la SFP; y sujetarse a la normatividad existente en materia de Transparencia, cuando esto represente un beneficio social y evitar los compadrazgos que imperan en la Cuarta Transformación, ya que con los recursos que el Presidente perdonó a sus amigos se podrían comprar millones de vacunas, es decir salvar miles de vidas que hoy se están perdiendo.