Max Correa Hernández, secretario general de la Central Campesina Cardenista, denunció que en México existen muchas regiones que sufren escasez o estrés hídrico ya que las necesidades son mayores que la cantidad disponible mientras las grandes empresas disputan las reservas de agua como si se tratara de un bien comercializable con valor de mercado, los campesinos luchamos por el agua como un derecho humano, vital para el desarrollo presente y futuro del país.
Esta situación, se agrega, ha convertido a nuestro país en el líder de consumo de agua embotellada, pues los mexicanos adquieren 26 mil 32 millones de litros al año, de los cuales 70 por ciento son en garrafón y el resto en botellas tipo PET, material que tarda 500 años en degradarse.
Pero esa no es toda la problemática, las grandes empresas agroalimentarias como es el caso de la Coahuila, son consumidoras insaciables de agua dulce, en detrimento de la población y de la agricultura campesina.
En un marco de incentivos a la inversión extranjera por parte del Gobierno, opera la minería y energía tóxica que envenena los ríos y acuíferos a cientos de kilómetros a su alrededor.
El “fracking” inyecta enormes volúmenes de agua y sustancias tóxicas para romper formaciones geológicas con el fin de extraer gas natural o petróleo. El fracking tiene un uso intensivo del agua de 9 a 29 millones de litros por pozo, precisó.
En el Congreso Estatal de la Central Campesina Cardenista en Coahuila donde se eligió como Secretaria General Estatal a Elizabeth Estrada Macías, los campesinos afiliados a la CCC del módulo de riego 15 en la región Laguna denunciaron que se han visto afectados a pesar de tener el derecho como usuarios del líquido.
En tanto, la CONAGUA no quiere reconocer el consejo electo el 22 de diciembre del 2015, dado que la institución por qué argumenta que existe otra acta, la cual fue anulada por un juez civil por las irregularidades en el proceso.
Sin embargo los usuarios del módulo de riego pertenecientes a 30 ejidos y 4 pequeños productores, consideran que la intención real de la CONAGUA es la de administrar directamente el vital líquido proveniente de la presa Lázaro Cárdenas, e imponer a un funcionario de nombre Melesio Saldaña el cual tiene antecedentes de corrupción.
Ante tal situación, los usuarios han decidido tomar el módulo para distribuir el agua ellos mismos. A nombre de la dirigencia de la CCC, Carlos Moreno, Secretario de Acción Agraria, dijo que todo lo anterior plantea la necesidad de la lucha campesina para combatir y frenar la mercantilización y depredación de los recursos naturales, a la vez que exigimos al gobierno ejecutar acciones como:
La cancelación de las concesiones y autorizaciones que atentan en contra del derecho humano al agua, incluyendo la suspensión inmediata de la minería tóxica, fracturación hidráulica (“fracking”) y el uso de sustancias tóxicas industriales o agrícolas.
Respeto al derecho de los pueblos originarios y de ejidatarios, a la participación libre, previa e informada en cualquier decisión que afecte sus tierras y aguas y reconocimiento legal de los sistemas comunitarios de agua, su fortalecimiento por medio de redes regionales y la construcción de capacidades de autogestión.
Asimismo reorientar el Presupuesto Federal para favorecer la gestión sustentable del agua, prohibir la agricultura de gran escala en zonas áridas, la cual tiene el 70% del agua concesionada y recibe altos subsidios sin pagar derechos, cumplir con el Artículo 4º Constitucional el cual establece “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible”.
Y Finalmente cancelar todo proyecto o iniciativa de ley para privatizar el agua.