Por Miguel Gaytan y Adriana Noriega R.
Con 358 votos a favor, 88 en contra y 23 abstenciones, el Pleno de la Cámara de Diputados avaló, el dictamen en lo general y particular la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, la cual pasa al senado de la República para su análisis. El documento plantea refrendar el compromiso de contar con finanzas públicas sanas y fortalecer la autonomía del Banco de México mediante un cambio fundamental en materia de responsabilidad hacendaria.
El presidente de la comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, Baltasar Hinojosa argumentó que debido al complejo entorno económico internacional que se vive obliga al gobierno mexicano a “actuar con responsabilidad para preservar la estabilidad económica. En este sentido la adición de un artículo 19 Bis a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria prevé establecer un mecanismo que fortalezca la posición financiera del gobierno federal, y garantice la reducción de la deuda pública en caso de que se reciban ingresos extraordinarios asociados al remanente de operación del Banco de México”.
El priista, agregó que el Banco de México, tal como lo señala la Ley que lo regula, es una institución sin propósito de lucro, por lo que es posible que pueda generar un remanente en su operación.
Señaló que este remanente se incrementa normalmente en momentos de depreciación de la moneda nacional, lo cual genera un ingreso neto por revaluación de activos de sus gastos de operación.
De conformidad al artículo 55 del Banco de México, está previsto que dicha institución entregue al gobierno federal el importe íntegro de su remanente de operación, una vez constituidas las reservas previstas en esa ley, cuando ello no implique una reducción de reservas provenientes de la revaluación de activos.
Añadió que , si el gobierno federal se gasta estos recursos, la deuda consolidada entre el banco y el gobierno se incrementa. Para que esto no suceda debemos asegurar que el gobierno federal aplique estos recursos, que por su propia naturaleza no son recurrentes, directamente a reducir el endeudamiento público o aminorar los requerimientos financieros del sector público. Esto cobra particular importancia en las condiciones actuales, cuando se prevén condiciones menos favorables en los mercados financieros internacionales.
Por lo anterior, el dictamen propone que por conducto de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público destine los ingresos que correspondan al importe del remanente de operación del Banco de México, entere al gobierno federal en términos de la Ley del Banco de México en los siguientes conceptos: cuando menos el 70 por ciento a la amortización de la deuda pública del gobierno federal contratada en ejercicios anteriores, o en la reducción del monto del financiamiento necesario para cumplir el déficit presupuestario, que en su caso haya sido aprobado por el ejercicio fiscal en que se entere el remanente, o bien, una combinación de ambos conceptos.
El monto restante se puede destinar a fortalecer el fondo de estabilización de los ingresos presupuestarios, o bien, al incremento de activos que fortalezcan la posición financiera del gobierno federal.
Destacar que la secretaría de Hacienda y Crédito Público deberá dar a conocer la aplicación específica de los recursos del remanente de operación que hubiera recibido del Banco de México, así como la reducción de esta genere en el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público.
Dijo que, gastar el remanente del Banco de México es equivalente a utilizar las reservas internacionales para su gasto corriente, ello no sólo sería irresponsable, sino que aumentaría la presión estructural sobre finanzas públicas en los años subsecuentes.
Las reservas internacionales representan una fortaleza para la economía, ya que permiten asegurar la liquidez y el orden del mercado cambiario, factores importantes para salvaguardar la estabilidad económica.
El dictamen que ahora se pone a su consideración, resulta de un trabajo de revisión cuidadoso y responsable de todos los miembros de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública. Lo que proponemos a ustedes es, fortalecer la economía, asegurar la liquidez y el orden en el mercado cambiario, para salvaguardar la estabilidad de la economía mexicana y, por lo tanto, el bolsillo de nuestras familias mexicanas.
En la discusión, la fracción parlamentaria de MORENA en voz del diputado Juan Romero Tenorio, explicó que la propuesta presentada forma parte de la política económica para 2016, ya que se pretende pagar con el remanente deuda.
“Se habla de que se pretende reducir el déficit presupuestario, sin embargo la Ley de Ingresos de la Federación trae un déficit oculto dentro de las macrocifras que se presentan; se habla de destinar este remanente al pago de deuda, pero no se vincula con la deuda que se está autorizando para 2016, tendríamos que aplicar de manera responsable este remanente que se tiene del Banco de México”, evidenció.
En conclusión, dijo que pese a que el documento pretende “transparentar” un recurso que existe generado por la fluctuación económica de nuestra moneda, éste no cuenta con transparencia y no se deja al Congreso decidir el destino del recurso.
Además, el vice coordinador de MORENA, Virgilio Caballero, dijo no entender la responsabilidad de los tecnócratas de la Secretaria de Hacienda en cuanto a los remanentes del Banco de México, por lo cual propuso invertir en Pemex para fortalecer la fuerza de soberanía, ya que podría ayudar a frenar las importaciones de gasolinas.
“En lugar de destinarlos a la inversión, a atender los rezagos de la infraestructura, al gobierno de Peña no se le ocurrió mejor utilización que destinar los remanentes al pago de deuda, hasta un 70 por ciento y en un 30 por ciento para fortalecer el fondo de estabilización”, lamentó
Confirmo que la iniciativa realmente permite confirmar las obsesiones de la presente administración, debido a que se observa la opacidad con la que administra la deuda e induce al país a asumir nuevos compromisos vía los esquemas financieros que promueven para reconstruir la infraestructura del país con esquemas que sólo benefician a algunos cuantos.