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Llegan las cinco unidades que trasladarán al Santo Padre, Francisco durante su visita papal a nuestro país. Inmediatamente fueron bendecidos por los sacerdotes Eugenio Lira Rugarcia y Christophe Pierre.

Las unidades están bajo resguardo del Estado Mayor Presidencial, en el Hangar Presidencial, a la espera de ser trasladadas al lugar que indiquen para ser usadas por el Vicario de Cristo.

Por cierto, Monseñor Pierre informó que en la visita al país, el Papa Francisco dormirá cinco noches en la Nunciatura Apostólica, es decir, en la embajada del Vaticano, al sur de la Ciudad de México, en la casona 118 de la calle Juan Pablo II, en la colonia Guadalupe Inn.

El máximo jerarca de la Iglesia Católica ocupará la misma habitación dónde durmió Juan Pablo II en su paso por tierra mexicana, y la misma que utiliza el nuncio apostólico.

En la Nunciatura Apostólica, ubicada en la delegación Álvaro Obregón, Pierre explicó que el santo padre es una persona con mucha energía, pero que se le proporcionarán todas las condiciones para que él pueda “cada mañana ser alegre y encontrar a la gente”.

Por tanto, “no va a tener mucho tiempo para disfrutar de la casa, solamente la cama y va a comer en la noche rápidamente, el desayuno en la mañana y ya de camino en las calles de México, pero lo que vamos a intentar ofrecer al santo padre un tiempo de descanso”.

El Papa no pidió nada para su estancia, aclaró, “son los colaboradores del santo padre, los que organizan el viaje, los que nos dicen que vienen para darnos instrucciones; debemos seguir las instrucciones. Dejamos la casa para él y ellos ocupan la casa, claro que yo me quedo también en la casa, pero en el otro cuarto”.

La última vez que un máximo jerarca de la Iglesia Católica pernoctó en esta casona fue en agosto de 2002, siendo pontífice Juan Pablo II.

Respecto de las tradicionales “Mañanitas” y mariachis que los mexicanos acostumbran llevar, como lo hicieron con Juan Pablo II, el anfitrión descartó dichas expresiones.

“Quien sabe, los jóvenes, el pueblo mexicano siente que cantar es el modo de expresarse, pero yo pienso que alrededor de la casa vamos a intentar momentos de silencio, por lo menos durante la noche”, comentó el nuncio apostólico.

Durante la estancia del Papa en México, la calle Juan Pablo II estará resguardada por el Estado Mayor Presidencial, por lo que el acceso estará restringido.

En la embajada vaticana, Francisco dormirá y tomará algunos alimentos, para ello será atendido por las mismas personas que viven todo el tiempo en la Nunciatura, “ellas van a tener ese privilegio de servir al Papa, y nosotros también”.

El Vicario de Cristo se despierta todos los días a las cuatro y media de la mañana. Por la tarde acostumbra tomar una siesta, misma que se prevé que la haga en las distintas ciudades que visitará durante su estancia en el país.

 

CON INFORMACIÓN DE NOTIMEX Y REDACCION