Legisladores de México y Cuba condenaron enérgicamente los discursos xenofóbicos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, los cuales, sostuvieron, se traducen en políticas migratorias que atentan contra la dignidad de los mexicanos.
Por ello, expresaron un rotundo rechazo a la construcción del muro, ya que “representa un acto de hostilidad contra los países de América Latina y el Caribe”.
Al concluir los trabajos de la XVI Reunión Interparlamentaria México-Cuba, que se llevaron a cabo del 16 al 18 de febrero, las delegaciones de los dos países se pronunciaron a favor de una solución pacífica y por el pleno respeto al derecho internacional.
Al leer la Declaración Conjunta, documento firmado por ambas delegaciones, la presidenta del Grupo de Amistad México-Cuba, diputada Maricela Contreras Julián, destacó que la delegación cubana expresó su absoluta solidaridad y respaldo a México, y exigió un trato basado en la igualdad de los Estados y el respeto a la dignidad de su pueblo.
En tanto, la delegación mexicana se manifestó contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba, -que “causa daños cuantiosos e injustificables” al bienestar del pueblo cubano-, y ofreció su colaboración para que continúen los esfuerzos hacia la normalización de las relaciones diplomáticas entre esta nación y los Estados Unidos.
En concordancia, ambas delegaciones consideraron que un elemento relevante en dicho proceso de normalización debe ser la “devolución inmediata” a la República de Cuba del territorio que ocupa la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo.
Los parlamentarios hicieron un respetuoso llamado al Congreso de Estados Unidos para que promueva el cumplimiento de las sucesivas resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas, a fin de atender los reiterados llamados de la comunidad internacional para poner fin a una “política genocida contra el pueblo cubano”.
El presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de la República de Cuba, diputado Esteban Lazo Hernández, destacó que las relaciones avanzarán “siempre y cuando se desarrollen de igual a igual y no permitir jamás la intromisión en problemas internos. Nuestros país prefiere mil veces no tener relación diplomática que vender la dignidad, la independencia y la soberanía de la patria”.
“Hemos condenado las amenazas que el presidente de Estados Unidos lanzó contra México, porque no sólo es a este país, sino contra todos los de América Latina”. Por ello, precisó, hoy más que nunca debemos estar unidos, por lo que tenemos que trabajar en la resolución del acuerdo aprobado en la Quinta Cumbre de la CELAC.
“Con la firma de este documento, finalizamos un proceso fructífero para ambos países, se mantuvo el principio de hermandad, respeto, colaboración y solidaridad entre México y Cuba”, añadió.