De manera unánime, diputados aprueban Punto de Acuerdo donde se condena de manera enérgica la violencia del pasado 3 de septiembre contra estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Los legisladores se solidarizaron con los universitarios, y pidieron desarticular a los “grupos porriles”.
La perredista, Alejandra Esparza aseguró que uno de los principales problemas de las universidades es la falta de recursos, por lo que urgió al diálogo entre autoridades y los diputados federales para lograr un incremento para mejorar la calidad de la enseñanza.
“Debemos reconocer que existe una grave crisis financiera en las universidades públicas. Debemos promover la realización de un foro nacional al que se convoque a todos los rectores cuyo objetivo sea que se incrementen los presupuestos universitarios para así transitar y lograr los recursos necesarios para la educación pública con ello mejorar la calidad de la enseñanza, de la seguridad de los estudiantes, de las instalaciones de los recintos universitarios, y generar el incremento en la matricula estudiantil la 64 legislatura debe abrir las puertas a las universidades públicas para que la falta de recursos no sean motivos de conflictos o actos de violencia”.
Acción Nacional en voz de Felipe Macías recordó que es en las universidades donde se trabaja por un mejor país por lo que exigió erradicar a los grupos porriles.
“Es nuestra convicción que en una universidad se expresen las libertades y se erradique la violencia, la Universidad n o puede ser un espacio donde se diriman los problemas a golpes o con armas, siempre debe privar la libertad, el respeto, la inclusión y la solidaridad. Los estudiantes son el centro y mayor tesoro de cualquier universidad, son la esperanza que cualquier país tiene para un futuro mejor, cuando un estudiante o una universidad son agredidos, el futuro de todo un país también es agredido”.
También exhortó a la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México a que agilice las investigaciones que conduzcan a la sanción de los responsables, materiales e intelectuales, de esos hechos de violencia.
Pidieron que se otorguen todas las facilidades para que las autoridades universitarias y, en su caso, las víctimas, colaboren con la indagatoria.
Asimismo, “a que coadyuve con las autoridades universitarias, respetando la autonomía de la institución, para la identificación de los integrantes de los llamados grupos porríles y sus objetivos, adoptando las medidas conducentes para su desarticulación”.