*Actitud xenofóbica no abona a la renegociación del Tratado de Libre Comercio
Solidaridad y repudio piden senadores y diputados a la comunidad internacional como a los organismos internacionales defensores de derechos humanos para detener los actos discriminatorios sufridos por la comunidad mexicana en Estados Unidos.
De manera unánime, los congresistas condenaron la política migratoria emprendida por ese país, misma que ha derivado en incidentes como los ocurridos el sábado pasado ante las instalaciones del Consulado General de México en la ciudad de Nueva York, en donde un grupo de manifestantes gritaron consignas racistas y repartieron panfletos en contra de la comunidad migrante mexicana.

A nombre de quienes integran la Comisión Política Permanente, el senador Ernesto Cordero Arroyo, refirió las aportaciones de los mexicanos en la economía de los Estados Unidos y sus contribuciones a las comunidades en las que residen, las cuales merecen respeto a sus derechos y su dignidad, en un clima de pluralidad y tolerancia.
De igual forma, dijo que la Permanente pide a la Secretaría de Relaciones Exteriores reforzar las actividades de protección consular en sus 50 consulados en Estados Unidos, a fin de ofrecer asistencia legal a inmigrantes mexicanos que sufren discriminación de cualquier tipo.
Además, los congresistas solicitaron a los representantes ante organismos y parlamentos internacionales para que, en uso de todos los recursos diplomáticos, impulsen las medidas necesarias para detener los actos discriminatorios en contra de migrantes mexicanos.
El documento que leyó Cordero Arroyo, se hará llegar a los representantes ante organismos y parlamentos internacionales, y a ambas cámaras del Congreso de los Estados Unidos, así como a Secretaria de Relaciones Exteriores de México, para que lo haga extensivo a las embajadas y consulados.
Al respecto, el diputado de Acción Nacional, Juan Alberto Blanco Zaldivar, aseguró que la actitud xenofóbica no abona a la renegociación del Tratado de Libre Comercio, “estas acciones no ayudan a un desarrollo armónico, social, económico y político de la frontera”.