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La realidad que prevalece en México aplasta de manera importante todos los discursos y declaraciones que se hacen desde Palacio Nacional cada mañana.

Se ha venido señalando durante varios días que el desabasto de medicamentos es un problema ya resuelto, porque ahora ya se consiguieron comprar 950 claves de medicamentos en tan solo 37 días, algo que no pudo realizar la Oficina de las Naciones Unidad de Servicios para Proyectos (UNOPS), durante diez meses, pero si cobro por realizar, el supuesto trabajo, aquí una de las malas decisiones tomadas por este gobierno, pago una buena cantidad de dinero pero no le cumplieron con el trabajo que se pagó.

Sin embargo, estos medicamentos aún no se han distribuido y esto mantiene el desbasto, por lo cual los padres de niños con cáncer han mantenido su lucha, pese a que se diga que es un movimiento con tintes golpistas, porque para ellos es más preocupante la salud de sus hijos que el ser calificado de cualquier forma.

Entonces la falta de medicamentos oncológicos, sigue prevaleciendo y esta realidad derrumba las declaraciones de Jorge Alcocer, secretario de salud, Hugo López-Gatell, subsecretario de salud y López Obrador.

Esto nos muestra que este gobierno aún no ha podido siquiera a empezar a barrer las escaleras desde arriba para erradicar la corrupción que prevalece al interior del mismo.

En el caso específico de salud, esta corrupción prevalece, porque no solo es la falta de medicamentos oncológicos, que los padres han escuchado muchas veces que ya están en los hospitales, no llegan, sino que también las vacunas necesarias para combatir el Covid, siguen encerradas en cualquier bodega y no se han liberado para el propósito que han sido compradas.

Se espera que antes del 24 de julio, fecha que los padres de niños con cáncer han propuesto para realizar una marcha en cada entidad del país para seguir exigiendo el abasto de estos medicamentos , los medicamentos sean distribuidos y con ello desactivar la mega marcha, de lo contrario no solo veremos a los padres de familia de estos niños, sino quizás a millones de mexicanos que se unirán para este propósito, el abasto de medicamentos, aun cuando sean calificados como gente propósitos golpistas.

Pero esto solo es la punta de un enorme iceberg, que tiene en su profundidad un desabasto de una gran cantidad de medicamentos que por corrupción y mal manejo de presupuestos aparece en este sector tan vital para la gente, si a esto le sumamos que el presupuesto al mismo sector no se ha cumplido de manera correspondiente, entonces nos muestra que no se ha hecho un intento de erradicar esta corrupción existente en el sistema de salud en México.

En este punto nos destacamos el análisis que realiza el diputado federal Éctor Ramírez Barba, secretario de la Comisión de Salud al presentar el documento “Avance Físico y financiero de los Programas y Proyectos de Inversión Enero – mayo 2021, que la Secretaría de Hacienda entrego a la cámara de diputados.

Los datos que arroja este documento nos muestran que el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi), instituto que vino a reemplazar al Seguro Popular, no ejerció 254 millones de pesos para la adquisición de equipo médico y el resultado es que los consultorios y hospitales de este instituto no cuentan con este equipo.

Tampoco se han ejercido: 68 millones de pesos en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) para la adquisición de equipo diagnóstico y tratamiento; 3 millones de pesos para rehabilitación post Covid; 33 millones de pesos en el Hospital General de México para equipamiento; 7 millones de pesos en el Instituto Nacional de Nutrición y Ciencias Médicas “Salvador Zubirán” para la adquisición sistemas para terapia de oxigenación.

El legislador panista comenta que “El presidente de la República ofrece que habrá muchos hospitales, sin embargo, hay pocos programados para este año, y de ellos casi ninguno ha iniciado siquiera como: el Hospital General en Chetumal con 120 camas (717 mdp); el Hospital General de Huajuapan de León en Oaxaca (189 mdp); el Hospital General de Tepic con 120 camas (139 mdp); la Unidad de Hospitalización para mujeres de Iztacalco, en la Ciudad de México (42 mdp); el Centro de Salud ampliado en Progreso, Yucatán (4 mdp); así como la construcción del Centro Nacional de Referencia de Salud Animal CNRSA (539 mdp)”.

En el equipamiento de áreas médicas, laboratorios y equipos de máquinas también carece de inversión: como en los servicios de salud mental del Hospital Central Militar (11 mdp); en el Centro de Control Analítico y Ampliación de Cobertura Laboratorio (50 mdp); en la Marina el centro de mantenimiento biomédico (19 mdp) y equipo médico, odontológico y de laboratorio (147 mdp).

El Insabi además lleva cero pesos ejercidos en el equipamiento del Hospital General en Guerrero (141 mdp); en la sustitución de 200 unidades médicas móviles (430 mdp) y en el equipamiento del Centro de Rehabilitación y Educación Especial de Tepic Nayarit (30 mdp).

Concluye el legislador que existe presupuesto, pero no lo ejercen; cuando compran, lo hacen con sobreprecios y lo que prevalece al final del día, es desabasto, opacidad e ineptitud.

La realidad es aplastante y hasta el momento no ha existido el trabajo para cambiarla,