Mónica Almeida, legisladora federal del PRD, considera urgente que el gobierno federal implemente una serie de políticas públicas que logren garantizar que todos los mexicanos, en especial aquellos con más carencias, logren contar con los recursos necesarios para impedir que caigan en la desnutrición y pobreza alimentaria.
La congresista propone como primer medida el otorgamiento del ingreso vital único durante tres meses, para todas aquellas personas que se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad y que con los estragos económicos de la pandemia, quedarán aún mas expuestos.
“El primer paso para evitar que miles de mexicanos vulnerables social y económicamente, queden aún mas expuestos a los estragos de la pandemia, es la implementación del ingreso vital único”.
Comenta la legisladora que el gasto público actualmente tiene un rumbo equivocado, ya que “hablando de cifras anuales el Presidente Andrés Manuel López Obrador indicó que en el 2019 con la austeridad logró ahorrar 230 mil millones de pesos, por lo tanto con esos ahorros se podría generar un ingreso básico vital para otorgar $2,058.68 pesos a todas las personas que se encuentran en pobreza extrema”.
Actualmente la congresista además de presentar una iniciativa de ley para integrar el Mínimo Vital dentro de la Constitución, para garantizar que la planeación gubernamental brinde los insumos básicos a todos en México, se suscribió en conjunto con cerca de 200 legisladores a un punto de acuerdo donde exhortan al Ejecutivo Federal para que se otorgue un ingreso vital único durante la contingencia que permita que las personas puedan resolver sus necesidades básicas.
Almeida López aseguró que la reducción del ingreso familiar incrementará la debilidad alimentaria que tiene el país. “Antes de la pandemia, México registró un 15% de menores de 5 años con desnutrición 38% de bebes entre 12 y 24 meses con anemia y un 36% de niños en edad escolar con sobrepeso, cifras que amenazan con incrementarse con esta pandemia”, dijo.
De acuerdo a cifras del CONEVAL el 41% de la población mexicana se encuentra en pobreza y el 20.4% tiene carencias por acceso a la alimentación, es decir que 25 millones de personas no tienen que comer, lo que nos da la pauta para entender la gravedad de la situación por la que está pasando el país.
La representante en México de la ONU para la alimentación y la agricultura Linha Pohl, consideró fundamental ampliar los apoyos gubernamentales para garantizar que los alimentos lleguen a quienes más lo necesitan, esto ante las diversas afectaciones de la pandemia al país y la existencia de poblaciones altamente rezagadas y vulnerables.