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Cecilia Hdez. y Adriana Noriega R.-              

 

Tiene una papa caliente en sus manos ante el escándalo de la diputada sinaloense Lucero Guadalupe Sánchez, quien visito en el penal de alta seguridad a Joaquín Guzmán Loera “El Chapo Guzmán” durante su encarcelamiento.

 

Ahora su líder, Ricardo Anaya, acusa al Gobierno federal y a la Procuraduría General de la República, (PGR) de no haber actuado durante 7 meses, en el caso de la ex diputada local por Sinaloa, Lucero Guadalupe Sánchez, ligada al narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán  por lo que exigió asuman su responsabilidad ante la omisión.

“De que esto se conoció, a que la Procuraduría PGR la citó por primeva vez, pasaron siete meses. Quiero que el gobierno nos explique si no hay detrás de esto un cálculo político y quiero exigirle al Gobierno Federal que acelere las investigaciones y que si se cometió algún delito, se consigne ante las autoridades competentes. Nosotros no vamos a defender a nadie que haya violado la ley y mucho menos defenderemos a nadie que haya cometido un delito”, advirtió.

 

Después de reunirse en privado con los diputados federales panistas, que realizan la plenaria panista en Ixtapan de la Sal, Estado de México,  con miras al reinicio de los trabajos en el Congreso de la Unión, Anaya Cortés afirmó que su partido demanda expresamente a las autoridades federales apliquen la justicia de manera “ciega y daltónica”, sin hacer uso político de la misma y sin distinguir colores partidistas.

 

“La aplicación de la ley tiene que ser a todos sin distingo y el castigo a los corruptos sin distingo partidista. Le exigimos nosotros a las autoridades que la justicia que impartan sea primero ciega y segundo daltónica, es decir, que no distinga colores partidistas. Nosotros estamos convencidos de que este gobierno federal priísta administra los tiempos de impartición de justicia”, indicó.

 

Ricardo Anaya rechazó que este instituto político este “lavándose las manos” al responsabilizar al Gobierno Federal por la tardanza en investigar a la ex legisladora, el dirigente albiazul aseguró que ese “no es su estilo” y como muestra,  ordenó abrir un proceso interno para deslindar responsabilidades.

 

Ante estos sucesos, advirtió que el PAN será más  cuidadoso en las elecciones de este año,  por lo que se reforzará el blindaje a las candidaturas que impulse su partido y en especial, se revisará “con lupa” a los aspirantes a puestos de elección popular en Sinaloa. Para ello, dijo, ningún abanderado o abanderada será respaldado, si no tiene el visto bueno de la dirigencia nacional a su cargo.

 

“Por supuesto que hemos aprendido de errores del pasado, en 2015 tuvimos un buen ejercicio de blindaje, lo vamos a repetir ahora en 2016 (…) Nos reservamos el derecho de veto de todas las candidatas y candidatos de la coalición, ningún partido podrá postular sin el visto bueno del PAN y si en un estado vamos a cuidar con lupa el perfil de las candidatas y los candidatos que postulemos, será en Sinaloa”, refrendó.

 

Aprovechó para aclarar que el caso no se resolverá con un “usted disculpe”, tal y como sugirió la también panista y esposa del ex Presidente Felipe Calderón, Margarita Zavala.

 

Asimismo, fue directo al deslindarse del asunto al puntualizar que cuando el PAN admitió llevar a Sánchez López al congreso de Sinaloa, él no era el dirigente, por lo tanto, no tuvo intervención en el impulso y autorización de dicha candidatura.