En caso, de que desaparezcan los Organismos Públicos Electorales Locales (OPLEs) el INE debe ser dotado de mayores recursos, pero respetando el principio de austeridad, estimó Jesús George Zamora, contralor del Instituto Nacional Electoral.
En entrevista tras su participación en el foro de Parlamento Abierto de la Reforma del Estado y Electoral, afirmó que el INE es una institución ya fortalecida, consolidada, y que puede hacer frente también a cumplir el principio de austeridad, y ni se diga del principio de certeza, pero la nueva realidad para el órgano implica reasignación de recursos.
Al preguntarle sobre el planteamiento de reducir de 11 a 7 el número de consejeros electorales, el contralor sostuvo que eso deberá “solucionarse a partir del dilema de si existen o no los OPLEs”.
“El INE tendría que realizar, en el caso de que desaparezcan, mayores funciones, por lo tanto, las comisiones del Consejo General deberían trabajar más arduamente, significa, por lo menos, que deban conservarse los 11 consejeros electorales”, aseveró.
Por otra parte, George Zamora apuntó que el INE “ha avanzado mucho” en hacer más eficientes sus procesos, y precisamente hace 15 días estableció el nuevo modelo de planeación institucional.
Este modelo, dijo, consiste en hacer los procesos por gestión, lo que permitirá al INE establecer nuevos estándares de planeación que ayudarán también a la presupuestación y se pueda hacer de manera más eficiente, explicó.
Dentro de ese mismo acuerdo “se estableció que el próximo año se haga una estrategia-metodología de presupuesto base cero, de tal forma que será la primera vez que en el estado mexicano un instituto la aplica”, lo que harán más eficientes todos los procesos que necesitan mayor planeación, puntualizó.