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Por Adriana Noriega R.       

 

La madrugada de este jueves, militantes panistas se enfrentaron con policías estatales, luego que el conteo voto por voto revirtió el eventual triunfo del candidato blanquiazul a la alcaldía a favor del abanderado priísta, Francisco Robles Badillo.

 

Durante la trifulca, en San Martin de las Piramides, incendiaron un vehículo del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), destrozaron varios más y arremetieron contra la sede de la presidencia municipal.

 

El enfrentamiento que duró varias horas, la policía dispersar a los manifestantes con gas lacrimógeno. Varias personas resultaron descalabradas.

Antes del conteo voto por voto, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) le había dado la ventaja al aspirante del PAN, Erik Ruiz Medina, con nueve votos más que el priísta, pero con el 90.32 por ciento de las casillas computadas. Es decir, faltaba por contabilizarse 3 casillas de las 31 que se instalaron durante la jornada electoral del pasado 7 de junio.

 

El triunfo del priísta provocó que unos mil simpatizantes del blanquiazul que estaban apostados a las afueras de la junta, encabezados por su abanderado, en espera del resultado, enardecieran.

 

Los panistas comenzaron a lanzar rocas al inmueble electoral, por lo que unos 300 granaderos de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana se colocaron frente a la junta. Los del blanquiazul arrecieron sus agresiones con piedras al inmueble y hacia los efectivos –incluso desde las azoteas de casas aledañas–, y los elementos policiacos comenzaron a replegarlos con gas lacrimógeno.

 

Sin embargo, los inconformes pusieron resistencia y por varios minutos los hicieron retroceder. Pero la intensidad de la nube de gas lacrimógeno hizo que los vecinos se replegaran.

 

El enfrentamiento entre efectivos y simpatizantes del PAN se extendió por calles aledañas. Los manifestantes prendieron fuego a un automóvil del IEEM y a su paso causaron destrozos a otros vehículos que se encontraban estacionados.

 

Los panistas se trasladaron a la presidencia municipal, ubicada a dos cuadras de la junta electoral, y también le lanzaron rocas.

 

En la zona hay tensión, por lo que unos mil elementos de la policía estatal fueron trasladados para tomar el control.