Ante la incertidumbre financiera que ha dado lugar a una abrupto descenso en el precio internacional del petróleo y la depreciación acelerada del peso, nuestro país tiene los elementos para sortear el impacto negativo y mantener la ruta del crecimiento económico, afirmó el líder nacional del Partido Revolucionario Institucional (PROI), Manlio Fabio Beltrones R.
En su comunicado de prensa semanal, el sonorense añadió que México destaca por la consistencia de sus variables macroeconómicas, la buena marcha de las reformas económicas, los ajustes previstos en el sector público y una actitud de alerta ante el desenlace del entorno económico global en las próximas semanas.
Lo que traerá como resultado, que la expectativa de crecimiento económico para 2016 se mantenga entre 2.6 y 2.8% con un objetivo de inflación de 3.25, muy por encima del promedio de crecimiento de América Latina (0.2%) y muy lejos del entorno recesivo de otras economías emergentes y del sector industrial de algunos países desarrollados.
Lo anterior demuestra que aun frente al carácter inédito de la crisis financiera global y su impacto ineludible en una economía abierta como la nuestra, la política económica tiene una fortaleza que genera confianza y cuenta con el reconocimiento internacional y del sector productivo nacional, así como del partido en el gobierno, el PRI, afirmó.
Por su parte, el presidente de Acción Nacional, Ricardo Anaya Cortés demandó al Gobierno federal recortar gasto corriente, aumentar inversión, frenar endeudamiento ya que la economía no va bien.
“La economía mexicana no solamente no va bien, sino que ha tomado un rumbo francamente preocupante. En vez de apostarle a la inversión, que es la que genera empleos y activa la economía, el gobierno priista repite la fórmula de endeudamiento e impuestos que implementó a lo largo de 70 años, con resultados desastrosos para los mexicanos.
Añadió «los altos niveles de endeudamiento en los que México se encuentra, el precio cada vez más bajo del petróleo y el desplome del peso frente al dólar, no garantizan la estabilidad del país ni el bienestar de las familias. Es urgente recortar el gasto corriente y retomar la inversión en obra pública, para que haya trabajo y el país sea productivo. Así lo hizo el PAN cuando fue gobierno y gracias a ello resistió la crisis”.
Anaya explicó que, según cifras de la secretaría de Hacienda y Crédito Público y del INEGI, en la actual administración ha aumentado en 6.8 por ciento el gasto corriente que se destina a funciones del gobierno, como sueldos, viáticos, oficinas, vehículos oficiales o celulares, mientras que el gasto de inversión del sector público, el cual detona el desarrollo económico, se ha reducido en un 13.9 por ciento. Asimismo, el gasto de obra pública del gobierno federal disminuyó en 26.8 por ciento, y la inversión en vivienda también disminuyó en 5 por ciento.
Sobre la deuda, Anaya Cortés expresó que su nivel actual es preocupante, pues de acuerdo con información de la misma dependencia federal, al cierre del tercer trimestre de 2015 ésta ascendía al 45 por ciento del PIB, diez puntos más que hace tres años, cuando inició el actual gobierno. De continuar así, dijo, México llegará a niveles que pondrán en duda su solvencia.
“En otras palabras, el actual gobierno priista gasta cada vez más en sus propias funciones, y no en incrementar la inversión pública en tiempos de incertidumbre económica, que es lo que puede detonar el desarrollo. No olvidemos que este gobierno aumentó los impuestos con la nociva reforma fiscal, y ahora además endeuda al país. Tales acciones demuestran que su único interés es sostener su propia burocracia, y que no está dispuesto a apretarse el cinturón, como hacen la mayoría de los mexicanos”, recalcó el dirigente panista.
Luego de esto subrayó “cuando el PAN fue gobierno, mantuvo fuerte al país a través de la inversión en infraestructura y no basado en la deuda. Fue así como pudo enfrentar con éxito las crisis internacionales y construir una economía sólida”.