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Vienen tiempos más difíciles para Alejandro Moreno, Alito.

Añadidos a la derrota dominical, en la cual va la pérdida de ocho gubernaturas actualmente en poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Tuvo un adelanto antes de las elecciones.

Cuando alzó la voz contra el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la prensa afín a éste reprodujo información de magnas riquezas.

Una gran residencia cuya honesta adquisición se pone en duda, como si solamente hubiera recibido en la vida su salario de legislador o gobernador.

Y días antes de las votaciones enfrentó una implacable campaña donde se hablaba de corrupción a su paso por el Gobierno de Campeche.

Miles de millones sin esclarecer, subraya la información apoyada con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) del oaxaqueño David Colmenares.

Un auditor bajo cuestionamiento -o sometimiento y sentenciado, debiera decirse- desde el Gobierno porque exhibe cómo los errores públicos se convierten en costos sociales.

LAYDA AFILA UÑAS

Lo anterior es poco.

Está por verse si el escándalo mediático corresponde con información de la ASF de David Colmenares o de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de Santiago Nieto.

Más aún, si ya está en manos de la Fiscalía General de la República (FGR) de Alejandro Gertz, pues lo publicado en la antesala electoral casi describía a Alito esposado.

Pero hay otra amenaza.

Layda Sansores habló con ya saben quién y tiene luz verde para ir sobre el todavía gobernador de Campeche con licencia… o dirigente del PRI, lo cual lo identifica como enemigo del régimen.

¿Cómo estaría esta situación?

Con información respaldada por las cuentas públicas, de la ASF y sobre todo del ex priista Eliseo Fernández, quien se siente agraviado porque Alito no lo hizo candidato tricolor.

En lugar de él prefirió al pariente Christian Castro y eso no se lo perdona porque la postulación por el PRI le garantizaba mucha ventaja sobre Layda.

Ahora son socios en la venganza.

No detiene a Sansores siquiera su propia situación, pues Lía Limón ya reúne pruebas para denunciarla por corrupción, desvíos y otros delitos a su paso por la alcaldía Álvaro Obregón.

Ojalá no se encuentren Layda y Alito en la cárcel porque saldrían chispas.

CADETES SIN PLAZA

Hoy surge una nueva generación de cadetes del Servicio de Protección Federal (SPF).

Es la empresa gubernamental, comandada por Manuel Espino, responsable de vigilar todas las instalaciones y bienes públicos.

Egresarán poco más de mil miembros seleccionados y acuartelados durante seis semanas para prepararse en distintas técnicas.

Uno los imagina habilitados en el uso de armas, lo cual es natural, pero la primera asignatura de su curso rápido corresponde a derechos humanos.

Enfrentarán un problema muy serio:

Podrán ser eficientes, pero de momento no tienen garantizada la plaza porque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no entrega recursos.

El Presidente ha ordenado conformar un cuerpo de 40 mil elementos y con los nuevos apenas se llegará a diez mil.

Pero también hay dos mil 200 en espera y sin trabajo porque el secretario Arturo Herrera no ha liberado partidas para contratarlos temporalmente.

Porque no costarían más que el trámite, pues luego cada dependencia o Gobierno estatal o federal pagaría sus salarios.

A ver qué hace Espino… o a ver si el ala sur de Palacio Nacional ordena al ala norte no llevar la austeridad a la ineficiencia.

Añadidos a la derrota dominical, en la cual va la pérdida de ocho gubernaturas actualmente en poder del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Tuvo un adelanto antes de las elecciones.

Cuando alzó la voz contra el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la prensa afín a éste reprodujo información de magnas riquezas.

Una gran residencia cuya honesta adquisición se pone en duda, como si solamente hubiera recibido en la vida su salario de legislador o gobernador.

Y días antes de las votaciones enfrentó una implacable campaña donde se hablaba de corrupción a su paso por el Gobierno de Campeche.

Miles de millones sin esclarecer, subraya la información apoyada con la Auditoría Superior de la Federación (ASF) del oaxaqueño David Colmenares.

Un auditor bajo cuestionamiento -o sometimiento y sentenciado, debiera decirse- desde el Gobierno porque exhibe cómo los errores públicos se convierten en costos sociales.

LAYDA AFILA UÑAS

Lo anterior es poco.

Está por verse si el escándalo mediático corresponde con información de la ASF de David Colmenares o de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de Santiago Nieto.

Más aún, si ya está en manos de la Fiscalía General de la República (FGR) de Alejandro Gertz, pues lo publicado en la antesala electoral casi describía a Alito esposado.

Pero hay otra amenaza.

Layda Sansores habló con ya saben quién y tiene luz verde para ir sobre el todavía gobernador de Campeche con licencia… o dirigente del PRI, lo cual lo identifica como enemigo del régimen.

¿Cómo estaría esta situación?

Con información respaldada por las cuentas públicas, de la ASF y sobre todo del ex priista Eliseo Fernández, quien se siente agraviado porque Alito no lo hizo candidato tricolor.

En lugar de él prefirió al pariente Christian Castro y eso no se lo perdona porque la postulación por el PRI le garantizaba mucha ventaja sobre Layda.

Ahora son socios en la venganza.

No detiene a Sansores siquiera su propia situación, pues Lía Limón ya reúne pruebas para denunciarla por corrupción, desvíos y otros delitos a su paso por la alcaldía Álvaro Obregón.

Ojalá no se encuentren Layda y Alito en la cárcel porque saldrían chispas.

CADETES SIN PLAZA

Hoy surge una nueva generación de cadetes del Servicio de Protección Federal (SPF).

Es la empresa gubernamental, comandada por Manuel Espino, responsable de vigilar todas las instalaciones y bienes públicos.

Egresarán poco más de mil miembros seleccionados y acuartelados durante seis semanas para prepararse en distintas técnicas.

Uno los imagina habilitados en el uso de armas, lo cual es natural, pero la primera asignatura de su curso rápido corresponde a derechos humanos.

Enfrentarán un problema muy serio:

Podrán ser eficientes, pero de momento no tienen garantizada la plaza porque la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) no entrega recursos.

El Presidente ha ordenado conformar un cuerpo de 40 mil elementos y con los nuevos apenas se llegará a diez mil.

Pero también hay dos mil 200 en espera y sin trabajo porque el secretario Arturo Herrera no ha liberado partidas para contratarlos temporalmente.

Porque no costarían más que el trámite, pues luego cada dependencia o Gobierno estatal o federal pagaría sus salarios.

A ver qué hace Espino… o a ver si el ala sur de Palacio Nacional ordena al ala norte no llevar la austeridad a la ineficiencia.