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·La ALDF convocó a crear un frente en defensa del agua; con la nueva Ley General de Aguas se pretende regalar el vital líquido a la IP
· La propia LGA obliga a los concesionarios a revisar constantemente su sostenibilidad financiera para que sigan usufructuando las concesiones, ello implica alzas tarifarias y daños sociales
·Actualmente en el mundo hay más de siete mil millones de personas que no tienen acceso al agua y que para el 2050 la cifra alcanzará a más de 12 mil millones de personas
La entrada en vigor de la nueva Ley General de Aguas (LGA) afectaría más a los grupos vulnerables y a quienes no reciben ni el mínimo de subsistencia de agua al incrementarse las tarifas, además de que por primera vez, en la ciudad de México, se tendría que pagar por el uso de drenaje. A nivel mundial, la guerra por el agua podría hasta generar metafóricamente un “hongo nuclear”.
El presidente de la Comisión de Gestión Integral del Agua de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, (ALDF), Gabriel Godínez Jiménez, al alertar lo anterior, explicó que por tratarse de una Ley Federal, ésta se colocaría por encima de la ley del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACMEX).
Exigiría una revisión tarifaria y por consiguiente su aumento, de ahí la necesidad de que la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados la regrese a la Comisión respectiva para su análisis consensuado y convocó a las fuerzas sociales a formar un Frente Nacional en defensa del agua a través de foros donde todos los sectores expresen sus puntos de vista.
Por otro lado, indicó, la propia LGA obliga a los concesionarios a revisar constantemente su sostenibilidad financiera para que sigan usufructuando las concesiones de cinco a 30 años y en su caso refrendarla de 10 hasta 60 años, lo que implicarían alzas tarifarias y la pérdida de beneficios fiscales y condonaciones en perjuicio de los grupos vulnerables.
Manifestó que en esta inercia tarifaria la ALDF perdería autonomía para revisar el listado de manzanas populares, bajas, medias y altas para el cobro equilibrado en función de los ingresos de la gente, al igual que el resto de los organismos municipales del Agua en todo el país.
Destacó que también se perdería la aplicación de la cuota fija para quienes reciben el agua por tandeo, es decir, una sola vez a la semana y que, evidentemente, los afectados tienen que hacer uso de recursos económicos adicionales para atender sus necesidades comprando agua a través de los garrafones o de pipas.
En ese sentido dijo que una LGA tiene que ser una ley transversal, que maneje aspectos metropolitanos, de sustentabilidad ambiental, de vulnerabilidad social y no que sólo considere el tema de sostenibilidad financiera, la que además se vuelve una obligación legal para los concesionarios considerada en los articulados de la LGA que se pretende promulgar, como lo señala el propio artículo 236 de dicha ley.
Gabriel Godínez consideró ante un madruguete por parte de diputados Federales en la Cámara de Diputados, la ALDF, y el Gobierno capitalino, si así lo considera, podrían interponer una controversia constitucional.
También convocó a crear un Frente Nacional en contra de la embestida tarifaría que traería consigo la entrada en vigor de la nueva Ley General de Aguas (LGA) de ser en breve promulgada perjudicaría a todos los grupos vulnerables registrados en las 32 entidades federativas que padecen mayor estrés hídrico, quienes reciben menos de 100 litros por persona al día, situación similar a la que padecen habitantes del Norte de África actualmente.
En el marco de la revisión del listado de las 269 colonias capitalinas que reciben los beneficios de cuota fija por tandeo y las 68 que cuentan con la condonación del pago por carecer del servicio, afirmó que la LGA desechó el concepto de consumo doméstico y solamente se consigna el uso urbano, aspecto que elevará los montos de las tarifas locales.
Godínez Jiménez lamentó que de primera intensión la iniciativa de ley propuesta por la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) rompa principios constitucionales y entregue de facto sus obligaciones a empresarios en el sentido de proporcionar agua a los connacionales, acción que calificó como un atentado en contra del propio Estado.
Al respecto destacó que la CONAGUA ignoró los contenidos de los artículos, 1º y 4º Constitucionales. El artículo 1º, dijo, establece que los derechos no son restringibles ni negociables, y que el 4º, ordena que se deba hacer una auscultación de los manejos hídricos en todo el país, consultando a los tres niveles de gobierno y a la ciudadanía y no fue así, el pueblo no manifestó su opinión, subrayó.
Consideró, que a través de las concesiones el gobierno Federal está privatizando al país porque éstas no serán supervisadas por la CONAGUA, por lo que ellos podrán disponer a su antojo de los trasvases, incluso venderla a Estados Unidos.
Afirmó que literalmente el gobierno Federal regalará el agua a la iniciativa privada cuya prioridad es tener el control absoluto de su destino final, ya sea para venderla a extranjeros o para su uso industrial en la extracción de gas Shell y diversos minerales, de los cuales también serán dueños, ignorando el derecho humano al agua y el uso doméstico.
Explicó que actualmente en el mundo hay más de siete mil millones de personas que no tienen acceso al agua y que para el 2050 la cifra alcanzará a más de 12 mil millones de personas, en tanto que en México, las dos terceras partes de las regiones hidrológicas del país tienen baja disponibilidad y que la región XIII, Aguas del Valle de México padece estrés hídrico con sólo 153 metros cúbicos de agua por persona al año.
La próxima guerra… la guerra del agua
El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI ya que se espera que en el año 2025, la demanda de este elemento tan necesario para la vida humana será un 56% superior que el suministro… y quienes posean agua podrían ser blanco de un saqueo forzado.
Se calcula que para los 6,250 millones de habitantes a los que hemos llegado se necesitaría ya un 20% más de agua. La pugna es entre quienes creen que el agua debe ser considerado un commodity o bien comerciable (como el trigo y el café) y quienes expresan que es un bien social relacionado con el derecho a la vida. Los alcances de la soberanía nacional y las herramientas puesta de sol bajo el puente legales son también parte de este combate.
Para comprender el problema, hay que considerar un rosario de datos basados en la extracción, distribución y consumo del agua -lo muestran la Biblia o el Corán-, que poseen la edad del mundo; que han dado lugar a conflictos de gran magnitud.
Si bien se advierte que el Armageddon por el líquido vital, lo nuevo del caso es que, desde hace una década, se acumulan las cifras que presagian que el planeta se encamina a una escasez cada vez más marcada.
El problema es que el agua es un recurso que se da sentado en muchos lugares, es muy escaso para los 1,100 millones de personas que carecen de acceso al agua potable, a las que habría que sumar otros 2,400 millones de personas que no tienen acceso a un saneamiento adecuado. El problema no es la falta de agua dulce potable sino, más bien, la mala gestión y distribución de los recursos hídricos y sus métodos.
Más de 2,200 millones de habitantes de los países subdesarrollados, la mayoría niños, mueren todos los años de enfermedades asociadas con la falta de agua potable, saneamiento adecuado e higiene.
Además, casi la mitad de los habitantes de los países en desarrollo sufren enfermedades provocadas, directa o indirectamente, por el consumo de agua o alimentos contaminados, o por los organismos causantes de enfermedades que se desarrollan en el agua.
Con suministros suficientes de agua potable y saneamiento adecuado, la incidencia de algunas enfermedades y la muerte podrían reducirse hasta un 75 por ciento, según datos de la Organización Mundial de Salud (OMS).
La mayoría de las regiones, el problema no es la falta de agua dulce potable sino, más bien, la mala gestión y distribución de los recursos hídricos y sus métodos.
La mayor parte del agua dulce se utiliza para la agricultura, mientras que una cantidad sustancial se pierde en el proceso de riego.
La mayoría de los sistemas de riego funcionan de manera ineficiente, por lo que se pierde aproximadamente el 60 por ciento del agua que se extrae, que se evapora o vuelve al cauce de los ríos o a los acuíferos subterráneos.
Los métodos de riego ineficiente entraña sus propios riesgos para la salud: el anegamiento de algunas zonas de Asia Meridional es el determinante fundamental de la transmisión de la malaria, situación que se reitera en muchas otras partes del mundo.
Casi la mitad del agua de los sistemas de suministro de agua potable de los países en desarrollo, se pierden por filtraciones, conexiones ilícitas y vandalismo.
A medida que la población crece y aumentan los ingresos se necesita más agua, que se transforma en un elemento esencial para el desarrollo.
PUESTA DEL SOL SOBRE UN LAGO
En algunas zonas, la extracción del agua ha tenido consecuencias devastadoras en el ambiente. La capa freática de muchas regiones del mundo se reducen constantemente y algunos ríos, como el Colorado en los Estados Unidos y el Amarillo en China, se secan con frecuencia antes de llegar al mar.
En China, las capas freáticas acuíferas del norte han descendido 37 metros en 30 años y, desde 1990 desciende 1.5 metros cada año. El mar interior de Aral, en Asia Central, ya ha perdido la mitad de su extensión. El lago Chad era hace tiempo el sexto lago más grande del mundo, en la actualidad ha perdido casi el 90% de su superficie y está en una faceta agónica.
Este recurso es un bien tan necesario que podría pasar a ser objeto de peleas políticas, si se lo observa sólo como un negocio: represas, canales de irrigación, tecnologías de purificación y de desalinización, sistemas de alcantarillado y tratamientos de aguas residuales.
No debe olvidarse el embotellamiento del agua, puesto que es un negocio que supera en ganancias a la industria farmacéutica, y que ha generado controve3rsias jurídicas en todos los países del planeta.
El origen de esta comercialización del agua habría que rebuscarla a partir de noviembre de 2001, cuando los recursos naturales al igual que la salud y la educación, empezaron a ser objeto de negociaciones en la OMC (Organización Mundial de Comercio).
La meta final es la liberalización de los servicios públicos comenzó a registrarse a partir del 2005, que aunque sonaba árido y aburrido, hoy en día puede simplificarse, es decir, lo que hasta ahora era regulado por los Estados, comenzó a pasar a ser un gran mercado de libre comercio.
Dentro de este contexto, existen dos escenarios probables: la apropiación territorial, ésto podría realizarse mediante la compra de tierras con recursos naturales (agua, biodiversidad), tampoco se descarta un conflicto militar.
Esta última hipótesis, la sociedad rememora a la última guerra en Irak (Marzo 2003) y la apropiación de las grandes petroleras estadounidenses de los recursos iraquíes.
No se descarta que con esa guerra hayan querido controlar los recursos hídricos de los ríos Eufrates y Tigris… ríos caudalosos en una de las zonas más áridas del planeta.
LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA
En los últimos tiempos, las grandes corporaciones han pasado a controlar el agua en gran parte del planeta y se especula que en los próximos años, unas pocas empresas privadas poseerán el control monopólico de casi el 75% de este recurso vital para la vida en el planeta, lo que generaría a poca distancia del tiempo, guerras innecesarias que pondrían poner en extinción a la humanidad.
Una ola salta al aire Los gobiernos de todo el mundo -incluido de países desarrollados- están abdicando de su responsabilidad de tutela de los recursos naturales a favor de las empresas, según ellos, para mejorar la provisión del servicio.
Las grandes corporaciones no son muchas. Las francesas Vivendi y Suez (clasificadas en los puestos 51 y 99 respectivamente en el Global Fortune 500 de 2001).
La alemana RWE (en el puesto 53), que adquirió dos importantes empresas de agua, Thames Water en el Reino Unido y American Water Works, en Estados Unidos de Norteamérica.
La intervención privada dio pie, en algunos lugares a un aumento exagerado del costo del agua.
En la Provincia de Tucumán (Argentina), la empresa Vivendi enfrentó la furia popular y en Sudáfrica la empresa concesionada con el suministro no tuvo problemas en cerrar la canilla de un 80% de los pobladores de Alexandra Township por falta de pago.
El Banco Mundial juega un papel clave, fomentando las privatizaciones -prestando dinero para las reformas en el sistema de agua-, invirtiendo y finalmente como juez en caso de conflicto entre los inversionistas y los Estados.
Mientras poblaciones no tienen acceso a la salubridad, grandes corporaciones venden agua pura embotellada para subsanar el mal, pero generando “sin darse cuenta”, otra guerra de desechos plásticos que no son biodegradables globalizadores.
Entre 1970 y 2000, la venta del agua creció más de 80 veces. En 1970 se vendieron en el mundo mil millones de litros. En 2000, 84 mil millones. Las ganancias fueron de 2.2 mil millones de dólares.
LOS ACUÍFEROS MÁS GRANDES QUE SE CONOCEN
Ø Acuífero de Areniscas de Nubia con un volumen de 75 mil millones de metros cúbicos.
Ø Acuífero del Norte del Sahara con un volumen de 60 mil millones de metros cúbicos.
Ø Sistema acuífero Guaraní con un volumen de 37 mil millones de metros cúbicos.
Ø Gran Cuenca Artesiana con un volumen de 20 mil millones de metros cúbicos
Ø Acuífero Altas Planicies con un volumen de 15 mil millones de metros cúbicos.
Ø Acuífero del Norte de China con un volumen de 5 mil millones de metros cúbicos.
Así que la privatización del agua en el mundo no es solo un problema que competa a México, sino que es un gran y extraordinario conflicto mundial que evolucionaría acciones bélicas más terribles que el armamentismo en sí, o la intervención permanente e injerencista de Estados Unidos en zonas de conflicto sociales.
La guerra por el agua asemejaría un “hongo nuclear” solo compuesto por agua, como se ilustra en este reportaje.
¡¡¡ SALUDOS CORDIALES !!!