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El sector empresarial cuestionó el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2019-2024 propuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador, lo calificaron de “deficiente” al no contener acciones y metas concretas que promuevan y detonen el desarrollo económico y social del país.

Durante su encuentro con los líderes parlamentarios, en la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), para analizar el proyecto, pidieron a los diputados rectificar el PND y ampliar el plazo para su discusión y aprobación.

Asimismo, criticaron la política de austeridad del gobierno federal, ya que, subrayaron, “ha afectado la funcionalidad, eficacia y productividad del Estado y la presencia de México a nivel internacional” e incluso reclamaron que la inseguridad puede afectar la decisión de invertir.

Al hacer uso de la palabra Juan de Dios Barba, de la comisión para el desarrollo democrático de Coparmex, definió al PND como “un ante proyecto, en el mejor de los casos”, y señaló que “México merece más que esto. Es bastante mejorable”.

En el encuentro, también cuestionó que “para combatir la pobreza, hay que generar riqueza, no quitarles a unos para darles a otros”.

A su vez, José Manuel López Campos, presidente de Concanaco, expresó preocupación ante un posible daño a la autonomía del Instituto Mexicano del Seguro Social y al Instituto del Fondo de Vivienda para los Trabajadores. Exigió de los diputados “señales claras de que se respetará el modelo tripartita y cómo se acotará la intervención de la autoridad”.

Bosco de la Vega, presidente del Consejo Nacional Agropecuario, también, dijo que las metas de crecimiento que plantea el proyecto del PND son limitadas y no obedecen a la propuesta del Ejecutivo de reducir progresivamente la dependencia de la importación agroalimentaria.

Puntualizó que la dependencia en productos básicos se incrementó, y la competencia es con productores de otros países, principalmente con aquellos que son nuestros socios comerciales, no entre los pequeños, medianos y grandes productores mexicanos.

En su oportunidad, el coordinador de Morena, Mario Delgado subrayó que el Plan Nacional de Desarrollo debe evaluarse a la luz del momento que está viviendo el país de un cambio de régimen político, donde lo fundamental es desmantelar un Estado corruptor depredador.

Su homólogo del PRI, René Juárez destacó que el PND tiene que ser un instrumento que guíe el desarrollo, que oriente el quehacer público, que defina lo que es la convicción, voluntad y visión política de un gobierno, pero tiene que ser incluyente y escuchar todas las voces.

En materia económica, advirtió que se requiere construir, producir riqueza, para luego distribuirla con justicia y equidad, porque de lo contrario llegará el momento en el que ya no haya qué distribuir. Y si no se genera riqueza, tarde o temprano lo acumulado en muchas décadas, habrá de terminarse. “La dádiva socava, sustituye, lacera, lastima la iniciativa de la gente”.

Juárez Cisneros recordó que, si no hay observancia plena al Estado de Derecho, no hay confianza, no hay certidumbre y si no hay reglas claras, ni estímulo, a nadie se le puede obligar a que ponga en riesgo el capital que ha construido a lo largo de décadas.

Mientras que Verónica Juárez, líder parlamentario del PRD, demandó al Ejecutivo Federal y a su partido en el Congreso, voluntad política para asumir propuestas de otros sectores de la sociedad, como el empresarial, en la definición del Plan Nacional del Desarrollo (PND), pues lo que presentaron como tal no puede ni debe ser considerado guía para la nación en este sexenio.

Recordar, que la cámara está citada a un periodo extraordinario, el 27 de junio, para discutir el documento.