Para celebrar la gran hazaña política, diplomática y moral y el triunfo de la memoria contra el olvido, la Cámara de Diputados realizó sesión solemne con motivo de la conmemoración de los 80 años del exilio español en México.
En la misma ceremonia se develó la inscripción con letras de oro, en el Muro de Honor del salón de sesiones, la leyenda “Al exilio republicano español”.
Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva dijo que la leyenda está colocada bajo el nombre del General Lázaro Cárdenas (del Río), para sugerir una simbiosis histórica.
“Honramos a los transterrados que, enriquecieron nuestra cultural y nuestra convivencia social, a nuestros maestros a los artistas, científicos, profesionales y al laborioso pueblo de cepa española”, destacó.
Al inicio de la sesión se proyectó en las pantallas del Pleno de la Cámara, la semblanza “Republicano español”, sobre el destierro de españoles que vinieron a México a consecuencia de la Guerra Civil en España, entre 1936 y 1939.
El diputado presidente recordó que “el gran estadista” General Lázaro Cárdenas del Río combatió las dictaduras y organizó, personal e ingeniosamente, el tránsito de los refugiados.
Sostuvo que con la placa develada se “vuelve perdurable a la intención a la conversión de la tragedia en vida nueva y larga esperanza”.
“¡Que vivan las migraciones! ¡Que viva el México de los pueblos y las naciones!”, resaltó.
Al señalar que México vive ahora una de las peores crisis en materia de política internacional, el presidente de la Comisión de Régimen, Reglamentos y Prácticas Parlamentarias, Jorge Luis Preciado dijo que el Gobierno de México debe continuar con la política que implementó el General Lázaro Cárdenas, en donde se recibía a los migrantes con respeto.
El panista, recordó que el exilio español recuerda la fortaleza de los vínculos de hermandad de nuestro país con el mundo, que son más poderosos que cualquier vínculo comercial y político, “más allá de estar pidiendo disculpas por lo que sucedió hace 500 años, debemos de enaltecer las relaciones con los países que han sumado a nuestro país”.
Indicó que el exilio español es una muestra de que México, como Nación, ha tenido dentro de su seno aceptar a inmigrantes de cualquier país, de cualquier lugar que sean perseguidos por la guerrilla, por la política o por la dictadura.
“México, con este hecho, demostró que se puede tender la mano y abrir sus puertas, en este caso, para miles de españoles que ayudaron y contribuyeron a formar la Nación que hoy somos”, apuntó.
Dijo que, por ello, “se inscribe hoy en letras de oro en el muro del Palacio Legislativo, para que quede en la memoria y nunca más se olvide”.
El presidente de la Academia Mexicana de Historia y representante de exiliados españoles, Javier Garciadiego Dantán, comentó que las instrucciones de Lázaro Cárdenas del Río, “dadas en el célebre telegrama número 1699, habían sido claras: México estaba abierto para todos los españoles sin restricciones de ideología política o de especialización laboral”.
“El asilo ofrecido por México fue una incomparable lección de humanitarismo diplomático, pero también fue una decisión pragmática, pues quienes llegaron no tendrían que aprender la lengua del refugio”, resaltó.
Añadió que “más que un exilio, lo suyo fue un transtierro y la contingencia y el elemento de suerte o fortuna”.
Garciadiego Dantán recordó que, en aquel entonces, los exiliados españoles le agradecieron al gobierno de Cárdenas del Río y al pueblo de México.
Tonatiuh Bravo, líder parlamentario de Movimiento Ciudadano, dijo que el exilio siempre será abominable, y recordó que en el Buque Sinaya también llegaron 442 niños huérfanos que Doña Amalia Solorzano acogió en Morelia.
La líder del PRD, Verónica Juárez pidió regresar a la historia para que el actual gobierno no repita errores.