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• Protocolos de actuación ante conductas violentas y sanciones vía administrativas

Los centros escolares deben ser lugares seguros para crecer y estudiar, entornos que garanticen la integridad de los menores y al mismo tiempo, diseñados tanto en estructura como en normatividad; sin embargo, en la actualidad, la violencia e intimidación escolar, ya sea por pares o por los propios docentes y directivos, es una constante, por ello, la diputada María Teresa Castell de Oro Palacios, dio a conocer en conferencia de prensa, que presentará una iniciativa que busca erradicar dichas conductas.

Lo anterior, dijo, mediante protocolos de actuación, ante conductas de violencia escolar, o de cualquier acto u omisión que resulte en daño o perjuicio de la integridad física, psicológica o social de los menores de dieciocho años, atribuible a los docentes y el personal que labore dentro de los planteles educativos, el cual podrá ser sancionado vía administrativa o turnado a las autoridades competentes conforme a la normatividad aplicable.

“Estamos aquí para dar inicio a una serie de reformas que buscan proteger a nuestros niños y adolescentes, en el lugar que debe de ser el más seguro para ellos y es la escuela, vamos a integrar varios conceptos de violencia familiar y sanciones por acción u omisión y así, evitar que esto siga pasando”, afirmó.

Agregó que esta iniciativa, que adiciona un párrafo cuarto, al artículo 73 y se reforma y adiciona el artículo 74, de la Ley General de Educación, nace desde la ciudadanía, con la ayuda de padres y madres de familia que lamentablemente han tenido experiencias de violencia con sus hijos en las aulas.

“La señora Dulce vivió de primera mano uno de los lamentables sucesos y gracias a su determinación, hoy podemos avanzar con este tema, porque todas y todos hemos podido observar que cada vez hay más actos violentos en las aulas, algunos tan graves, que incluso han derivado en quemaduras de tercer grado y lesiones importantes como fracturas”, explicó en el encuentro con los medios de comunicación.

Como testimonio, la señora Dulce, narró en conferencia de prensa, que su hijo, Pablo, fue agredido física y verbalmente, sin embargo, autoridades tanto escolares, como de justicia, no han dado respuesta a sus demandas.

“Esto ha sido muy difícil, ha sido un calvario, en la escuela, el director Jorge Armando Méndez Clara, la maestra Aidé Luna Barba y la profesora Reina Pedroza Méndez, han sido responsables de las agresiones que ha recibido mi hijo, yo busqué varias veces llegar a un acuerdo, para que mi hijo, dejara de ser agredido física y verbalmente, pero no se me escuchó, fui a Derechos Humanos; en Derechos Humanos, hasta cierto punto se involucró, la Licenciada Jovita Sotelo Genaro, pero se detuvieron las cosas”, explicó.

Al mismo tiempo, llamó al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, “yo no quiero unas calles militarizadas, yo quiero un centro deportivo donde mi hijo y todo el niño que esté cerca, pueda ser de su vida infantil, feliz”, expresó la señora Dulce durante su testimonio.

Por su parte, la diputada panista, recordó que desde la Cámara de Diputados, por muchos años se ha tenido abandonado este tema, pero hoy, “he decidido sembrar la semilla del cambio, que estoy segura que nos brindara infancias y juventudes felices”.

Aseguró que los menores que han sufrido un tipo de violencia o acoso escolar, causa bajo autoestima, bajo rendimiento académico, depresión, agresividad mal dirigida, aislamiento, pesadillas, insomnio, ansiedad o irritabilidad, aunado a que se propicia la deserción escolar, pérdida de empatía o confianza en sus seres cercanos y cuadros severos de estrés postraumático que si no se detecta y son tratados a tiempo, podrían traer consecuencias desafortunadas, como el suicidio.

Castell de Oro Palacios, señaló que nadie debería de tener miedo por ir a la escuela, por el contrario, “tendría que ir segura a su comunidad estudiantil y tendría que poder crecer y aprender con tranquilidad. Lamentablemente aquí es donde se normalizan estas acciones y no solo son físicas, muchas de las veces empiezan en violencia verbal, en ataques psicológicos y desencadenan en terribles consecuencias.

En este sentido y para concluir, pidió a las autoridades escolares, para que incentiven acciones preventivas y de planeación, con el objetivo de aminorar dicho fenómeno, que afecta a los diferentes niveles educativos.