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Xóchitl Gálvez Ruiz aseguró que si la presidenta Claudia Sheinbaum no investiga las deficientes obras que dejó el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que incluso han cobrado la vida de personas, ella pasará de ser víctima a cómplice de su antecesor.
En su mensaje semanal en las redes sociales, enumeró una lista de obras que, dijo, se hicieron a las prisas y sin rigor técnico, y hoy se están viviendo las consecuencias.
Señaló que la refinería Dos Bocas no opera al 100 por ciento como asegura la primera mandataria y que, a pesar de que costó tres veces más del presupuesto original, no cumple con las metas de producción impuestas por el gobierno.
“Es nueva, pero en los últimos dos años ha sorteado fallas, fugas de crudo y gas, así como incendios cobrando la vida de ocho personas. El más grave, registrado el pasado 17 de marzo, donde murieron cinco personas. Dirían los especialistas: el sistema está bajo un alto estrés operativo, porque están forzando las instalaciones”, señaló.
Al referirse al Tren Interoceánico, Gálvez Ruiz afirmó que es otra obra hecha al “ahí se va” y que lamentablemente el 28 de diciembre pasado se registró un descarrilamiento en donde murieron 14 personas.
“Culparon al maquinista y a los trabajadores del exceso de velocidad, pero nunca hablaron de que el sistema de intercomunicación, las cámaras y el velocímetro estaban fuera de operación. Tampoco mencionaron los negocios corruptos que se registraron en la obra, la compra de materiales de mala calidad y el mal trazo”, advirtió.
Finalmente, comentó que el Tren Maya tiene una mala cimentación en los pilotes del tramo cinco, por lo que ya presenta hundimientos: “Personal del Ejército ya realiza apuntalamientos y organizaciones advierten de la vulnerabilidad del suelo por cavernas y cenotes. Además, alertan que la situación puede agravarse si lo convierten en un tren de carga. De la brutal contaminación de cenotes y el derribo de millones de árboles para su construcción, el gobierno no se ha pronunciado”.
Indicó que las tres obras están hechas sin los adecuados estudios de impacto ambiental y que dos de las obras ya cobraron la vida de 22 personas, y la tercera es vulnerable y requiere de altas inversiones para su reparación.
