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Esta semana continuarán los encuentros con los funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los Organismos Públicos Locales Electorales (OPLES) para la construcción de una propuesta que cuente con el consenso de todas las fuerzas políticas en materia de reforma electoral, y que permita darle al país un sistema democrático más austero, informó el coordinador del Grupo de Trabajo para la reforma del Estado y electoral, Sergio Gutiérrez Luna.

Tras calificar de exitosos los foros que se llevaron a cabo en la Cámara de Diputados para analizar las iniciativas en esta materia, el legislador de morena, explicó que el motivo de las próximas reuniones será tratar de generar una propuesta legislativa para presentarla en el mes de septiembre durante el inicio del periodo ordinario de sesiones.

“Fue un trabajo muy importante que va a abonar en la construcción del desarrollo democrático del trabajo parlamentario en la Cámara de Diputados”, declaró.

Sergio Gutiérrez aseguró que su bancada se mantendrá en la posición de simplificar los procesos electorales para que esto redunde en la austeridad que el pueblo demandó en las elecciones del año pasado.

Dijo que la desaparición de los OPLEs puede ser un mecanismo para lograr la austeridad; “vamos a analizar todas las opciones que sean las mejores a efecto de preservar la certeza de los procesos electorales, pero sin que sea a altos costos y que podamos ponderar estas dos situaciones para tener el mejor balance para la ciudadanía”

Sobre este tema, Juan Carlos Romero, líder parlamentario de Acción Nacional, recalcó que el país requiere una reforma electoral a la medida de la democracia, no del presidente en turno. Una reforma sin dedicatoria o beneficiarios directos, pero sí a favor de los ciudadanos.

El ex gobernador Guanajuato, dijo que urge, una reforma que busque mejorar y ampliar la democracia y no abaratarla con consultas a mano alzada, la desaparición de los Organismos Públicos Local (OPLs), el debilitamiento de los partidos o el retorno del control de la información ciudadana a la secretaría de Gobernación (Segob).

Insistió que cualquier cambio electoral o de revocación de mandato debe surgir de la sociedad y de la oposición; de otra forma se convertiría en una ratificación para autoridades electas por un periodo constitucional y que no tendrían por qué no acatar la voluntad popular y dejar su cargo anticipadamente.

Dijo, que lejos de debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE) o desmantelar la estructura creada por las OPLEs, es prioritario fortalecer las instituciones, alentando la existencia de contrapesos al poder y la autonomía de gestión.

El ex gobernador de Guanajuato enfatizó que entre las múltiples propuestas que existen para una eventual reforma electoral es importante una reforma que de certeza y tranquilidad a los mexicanos y no al servicio del poder. Para ello, hay que rescatar temas que son básicos para un verdadero avance democrático en México.

Como es preservar la proporcionalidad para que nadie esté sobrerepresentado o subrepresentado. La clave es que el porcentaje de votación de un partido se traduzca en su peso en la Cámara no como hoy que Morena obtuvo el 41% de los votos en la elección de 2018 y cuenta con 54.4% de las curules de San Lázaro.

Además analizar la viabilidad de la segunda vuelta en los procesos electorales y reglamentar las coaliciones que impidan casos como que el PES haya desaparecido al no alcanzar el 3% de los votos y, pese a ello cuenten con el 6% de las diputaciones gracias a la coalición de la que formó parte.

Y, por último, pero no menos importante poner en marcha el sistema de votación electrónica.