Al recalcar que la política migratoria del gobierno mexicano tiene un enfoque de respeto a los derechos humanos, razón por la cual no se enviará a las Fuerzas Armadas a la frontera sur por la caravana de migrantes centroamericanos que se dirige a Estados Unidos, por el contrario, se respetarán sus derechos humanos en el proceso de recepción.
Durante su comparecencia ante Comisiones Unidas de Gobernación y Población, de Seguridad Pública, de Asuntos Migratorios, y de Protección Civil y Prevención de Desastres, con motivo del análisis del sexto y último informe del Ejecutivo federal, el funcionario federal aclaró que se envió a personal de Migración y de la Policía Federal, acompañados por Derechos Humanos.
“Lo que estamos haciendo es advertir qué es lo que está ocurriendo con motivo de esta caravana y que los centroamericanos no sean presa de engaño”, sostuvo.
El secretario de Gobernación recalcó que las leyes mexicanas son claras y vigentes, “y nos apegaremos a ellas”, por lo que si los migrantes quieren entrar al país se les ayudará a tramitar los documentos respectivos.
El funcionario aseveró que el gobierno mexicano rechaza “cualquier intento de presión a cambiar” el marco legislativo mexicano.
En su mensaje inicial, expuso que el gobierno federal puso en marcha el “Programa Frontera Centroamericana” y se han entregado casi 90 mil Tarjetas de Visitante Trabajador Fronterizo y más de 500 mil Tarjetas de Visitante Regional.
Además, desde el 20 de junio pasado, la Secretaría de Gobernación ha expedido cerca de 100 mil Claves Únicas de Registro de Población (CURP) a extranjeros solicitantes de residencia temporal asilo o refugio humanitario, garantizando así su derecho a la identidad y el acceso a diversos trámites y servicios.