Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, sorprendió al país al revelar que sin importar el discurso del Gobierno federal y el mensaje de año nuevo del Presidente, el incremento de hasta 24% a las gasolinas sí forma parte de la reformas estructurales y del proyecto energético presentado por Enrique Peña Nieto.
Sin embargo, durante su participación en el Seminario de Perspectivas Económicas 2017, organizado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el titular de Banxico enfatizó que el aumento de los precios de los combustibles es una medida positiva.
“Sobre el precio de la gasolina a mí me gustaría simplemente reiterar que Banxico, y yo en lo particular, lo vemos como una medida adecuada, que es parte de las reformas estructurales. Cuando el precio (de las gasolinas) se desalinea, se vuelve inevitable su ajuste y cuando se da ese ajuste se genera mucha volatilidad”, afirmó.
Carstens dejó en claro que el aumento en las gasolinas sí generará presiones sobre la inflación, que se espera esté por encima de la meta proyectada por Banxico a lo largo del año.
AGENCIAS, LINEA POLITICA, 13-01-17.
Sin embargo, hacia finales de 2017 los precios podrían mostrar una mejora, siempre y cuando las expectativas de inflación se mantengan bajo control.
Añadió que el impacto del gasolinazo debería ser temporal en la inflación y su efecto se disipará conforme pasen los meses.
Pese a que trataba de defender la decisión de Peña Nieto, el “desliz” de Carstens contradijo el argumento del Gobierno federal de que el megagasolinazo no era una consecuencia producida por las reformas, que anunciaban desde años su liberalización, sino el producto del aumento internacional del petróleo y de una crisis ajena a lo que sucede en México.