Adriana Noriega R.
En razón de que en los últimos 30 años, el número de suicidios en México aumentó 300 por ciento, esto lo ha convertido en una de las primeras causas de muerte y un grave problema de salud pública, por lo que se requiere elaborar un diagnóstico de las causas por las que no se han alcanzado las metas del plan SUPRE (Suicide Prevention, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para lograr su reducción.
A través de un comunicado, la diputada panista, Nelly del Carmen Márquez Zapata exhortó al Ejecutivo federal, para que a través de la Secretaría de Salud y demás autoridades responsables, se elabore el citado diagnóstico y se tomen las medidas pertinentes y necesarias para la reorientación de acciones que permitan reducir esta incidencia.
La legisladora, destacó que los suicidios se acentúan en esta época navideña por las condiciones emocionales que experimentan las personas, sobre todo aquellas que padecen de soledad.
“Se trata de un problema grave de salud pública que requiere de una debida atención; desafortunadamente, su prevención y control no son tarea fácil”, dijo.
Márquez Zapata, destacó que la tasa de suicidios en el país representó, de 1990 a 2012, una tendencia creciente de 114 por ciento, al pasar de 2.2 a casi 5 suicidios por cada 100 mil habitantes, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Para 2013 esta cifra aumentó ya que se registraron cinco mil 549 casos, de los cuales 80.6 por ciento fueron consumados por hombres y 19.4 por mujeres. De este registro, 2 mil 345 fueron jóvenes entre 15 a 29 años.
Márquez Zapata indicó que en el mundo muere alrededor de un millón de personas por esta causa; un intento suicida ocurre aproximadamente cada tres segundos y uno se consuma cada minuto, aproximadamente.
Lo anterior significa que más personas mueren a causa del suicidio que por conflictos armados, lo que representa una tasa anual mundial de suicidio de 16 por cada 100 mil habitantes, segunda causa principal de muertes en personas de 15 a 29 años, según la OMS.
Investigaciones recientes indican que la prevención del suicidio, si bien es posible, comprende una serie de actividades que van desde la provisión de mejores condiciones en educación de niños y jóvenes, tratamiento eficaz de trastornos mentales y control medioambiental de los factores de riesgo, así como la difusión de información apropiada y una campaña de sensibilización del problema.
Enfermedades mentales como depresión, trastornos por consumo de alcohol, abuso de sustancias tóxicas, violencia, sensaciones de pérdida, aunado a diversos entornos culturales y sociales constituyen factores de riesgo de suicidio; sin embargo, es posible prevenir y disminuir los índices de este problema, por lo que se requieren acciones coordinadas por parte de las instancias responsables, consideraran.
Aunado a ello, la Constitución Política, artículo 4, prevé que toda persona tiene derecho a la protección de su salud, por lo que la Ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios que requiera en la materia y establecerá la concurrencia de la Federación y entidades en materia de salubridad, conforme lo dispone nuestra Carta Magna.