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(Notimex).- El gobierno federal anunció un ajuste al gasto público durante 2015, «de forma preventiva y responsable», para descartar la necesidad de mayor financiamiento en los mercados, ante el entorno internacional más complejo.

El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray, aseguró que dicho adjunte tendrá «un impacto marginal», por lo que la dependencia no modifica su estimado de crecimiento para 2015, en un rango de 3.2 y 3.4 por ciento.

En conferencia de prensa, señaló que por la elevación de las tasas de interés en el financiamiento, dado el contexto mundial, probablemente será más difícil obtener más recursos, “por lo que actuamos de manera preventiva a lo que será el ajuste en el gasto público en 2016 y en adelante”.

Enfatizó que se trata de evitar que la problemática internacional se traduzca en inestabilidad para la economía de las familias mexicanas.

El titular de Hacienda resaltó que pese a que el país se encuentra en condiciones para enfrentar el entorno adverso a nivel global, se hace un ajuste preventivo de 124 mil 300 millones de pesos al gasto público, que representa 0.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Este monto, detalló, incluye ajustes a los presupuestos de Petróleos Mexicanos (Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de 62 mil millones de pesos y de 10 mil millones de pesos, respectivamente.

De esta forma, «estamos anticipándonos a un problema», no porque ya se tenga, sino para que el entorno internacional no se traduzca en un efecto adverso para la economía familiar, puntualizó.

Por otra parte, el funcionario anunció la suspensión indefinida del tren rápido México-Querétaro, como parte de las medidas de austeridad del gobierno federal.

«Cancelar de manera definitiva el proyecto del tren de pasajeros Transpeninsular a Quintana Roo y suspender de manera indefinida el proyecto del tren de alta velocidad México Querétaro», dijo.

Explicó que la cancelación y suspensión de estos proyectos se debe «no solamente por el impacto en las finanzas públicas del 2015, sino por la presión en el gasto público que implicarían en los próximos años».