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La Diputada Federal del PRD, Mónica Almeida dijo que la actual pandemia sanitaria ocasionada por el COVID-19, ha dejado de manifiesto nuevamente una serie de añejos problemas que atentan contra la dignidad de las familias mexicanas tales como la pobreza, la marginación social y la enorme brecha de desigualdad social que padece México.

“Por supuesto que debemos tratar de confinarnos en nuestros hogares para evitar el contagio del Coronavirus; sin embargo, también hay que señalar que la realidad que viven 80 millones de mexicanos hace complicado que estos estén confinados, el decir que vamos bien, no corresponde a la realidad. Especialmente cuando una enorme cantidad de ciudadanos tiene que ganarse los pesos día a día para pagar renta de vivienda, servicios básicos, transporte, alimentación, lo ideal es que todos tengamos una casa en la que podamos refugiarnos cuando se presente una pandemia o un desastre natural, pero nuestra realidad no es esa”, comentó.

Asimismo, expone que cerca de 80 millones de mexicanos no pueden simplemente tomar la decisión de quedarse en casa así de fácil, pues estos viven de lo que ganan diariamente, las cuales también se ven afectadas por las condiciones sociales que esta pandemia está generando tanto en México, como en el resto del mundo.

“El brote de coronavirus es un claro recordatorio de que la línea entre la vida y la muerte también es desigual; aunque el miedo al contagio existe, la posibilidad de perder la fuente de trabajo y por ende de ingresos de quienes carecen de una red de seguridad social es mayor, por ello difícilmente podrán dejar de trabajar”, agregó.

La congresista compartió que de acuerdo a la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) una tercera parte de la población, es decir, 44 millones de personas no cuentan con suministro de agua continuo y no se pueden lavar las manos con la frecuencia requerida, además, 56% de la población económicamente activa trabaja en el sector informal por lo que no tienen prestaciones que les permitan quedarse en casa, esa parte de la población no pueden darse ese lujo, pues apenas subsisten.

Almeida López hace un llamado al gobierno federal para que tras superar la pandemia, se reconsidere la forma en que se construyen las políticas económicas, con el fin de que estas tengan como eje de desarrollo los derechos humanos básicos de todos los mexicanos y así evitar seguir mermando las condiciones de vida de los ciudadanos bajo cualquier contexto en el que se encuentre.

“En el mes de febrero propuse una adición al artículo primero de la Constitución para establecer el derecho al mínimo vital, con el fin de establecer la construcción de políticas públicas a partir de este concepto y evitar seguir vulnerando los derechos fundamentales de los ciudadanos, hoy más que nunca vemos la relevancia de dicho concepto, por ello seguiré trabajando hasta lograr que se apruebe dicha modificación”, finalizó.

En términos económicos, sociales y de género, la caída en la actividad económica amenaza con desencadenar una fuerte recesión, la cual se estima entre el 3% al 6% del PIB para el segunda parte del 2020 y el 2021 completo. Ello sin duda afectará desproporcionadamente a las personas, primeramente a los más pobres y con empleos precarios. De acuerdo con INEGI, más de la mitad de la población ocupada en México (31 millones de personas) se encuentra en la informalidad laboral, y según el CONEVAL, 37% de las personas trabajadoras no puede costear la canasta alimentaria con sus ingresos laborales.