COMPARTIR

Loading

El 9 de marzo escribí una Columna intitulada Combatir al narco con o sin los Estados Unidos, en donde mencioné lo siguiente en relación a la posible intervención de Estados Unidos (EU) respecto al combate al narcotráfico y a la actitud que pudiere asumir la presidente Sheinbaum al respecto, “…o se prepara para tener un encuentro rápido con EU al más alto nivel; es decir, la presidente Sheinbaum con el presidente Trump, para ponerse de acuerdo respecto de las reglas para la intervención (ayuda) de EU, o permanecerá inmóvil esperando una intervención militar unilateral de los Estados Unidos, y, quizás, acompañada por algunos de los países invitados.

“Si la presidente Sheinbaum decide ponerse digna y no colabora, las consecuencias de ello son impredecible. Lo más seguro es que EU actúe con fuerza sin la intervención del gobierno mexicano, y de ahí desparramar un caos en México de difícil predicción

“Con la debilidad de nuestras instituciones es que podría haber una grave disrupción en la vida social, pudiendo participar el Ejército mexicano, las policías, los narcos y los ciudadanos en una lucha de todos contra todos. Ya pasó así con el golpe de Estado huertista, y nada bueno trajo eso para México.”

Espero que esas situaciones que mencioné no sucedan, las intervenciones que EU ha tenido en México siempre han sido catastróficas. Pero temo que EU actualmente es gobernado por una persona inestable que puede asumir cualquier actitud.

¿Qué puede hacer el gobierno ante las acusaciones que ha realizado el Departamento de Justicia de EU? Pongo lo que a mi parecer se podría hacer:

  1. Detener a los acusados por EU e inmediatamente enviarlos a los EU, como lo han hecho con muchos acusados anteriormente.
  2. Colaborar plenamente con la petición de EU, arrestar a los acusados y dejarlos en prisión preventiva, mientras se resuelven trámites al respecto. En este caso los acusados podrían pedir libertad bajo caución, prisión domiciliaria o podrían solicitar amparo que evitara, aunque fuere provisionalmente, su arresto.
  • Negarse a detener a los acusados y de una manera bien fundamentada pedir más información al Departamento de Justicia de EU para ceñirse al deseo de México. O
  • Negarse rotundamente a entregar a EU a los acusados, aduciendo cualquier pretexto.

Ante esta situación la presidente Sheinbaum queda en una encrucijada, si colabora con EU sabe perfectamente que vendrán mayores peticiones y exigencias de los EU, como irse en contra de más políticos, inclusive en contra del General Cienfuegos y el mismo expresidente AMLO y sus hijos.

O bien, si no colabora, estará expuesta ella y el país, a una intervención agresiva de EU.

Hay que considerar que el presidente de EU sabe que si no da golpes contundentes en México y Cuba (lo de Irán se le está complicando mucho), no tendrá la más mínima oportunidad de que su partido gane los comicios del próximo gobierno.

Como dijo el chinito que le dijeron, “si no colaboras cuelo”, esa es la encrucijada en la que se encuentra nuestra presidente. Ahora sí podemos decir, “ellos se metieron en ese lío, entonces que paguen las consecuencias, pero a ver si no nos agarran a todos de corbata.