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elcristalazo.com

Hace muchos años, con una cierta picardía franco canadiense, Pierre Elliot Trudeau, primer ministro del Canadá; esposo de la espectacular Margaret y padre de un infante llamado Justin, quien hoy ocupa el mismo cargo; le dijo a Miguel de la Madrid, presidente de México.

–México y Canadá son dos grandes naciones de América del Norte, separadas solamente por los Estados Unidos.

Obviamente en aquel tiempo el neoliberalismo continental no había desarrollado el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), un el actual TEMEC, denominación tras la cual se ponen los mismos intereses, pero con mayores ventajas para los Estados Unidos.

Y los líderes de esos tres países, reunidos ayer, bajo ese paraguas, hablaron de temas conocidos en términos desconocidos, porque el lenguaje político y más aún el de la diplomacia, no está hecho para la comunicación sino para el disimulo, el engaño, la cortesía, el uso zalamero del pasado, la promesa recurrente de un. futuro luminoso cuyo advenimiento resulta siempre imposible, porque nunca han sido las cosas como se dicen en los discursos, mucho menos cuando los oradores son expertos en el arte del engaño y la simulación, como en este caso.

Por eso las conferencias de prensa no están hechas para informar sino para ganar imagen frente a los medios, quienes nos conformamos con los lejanos resplandores de cosas apenas advertidas. Muy rara vez se dicen cosas claras, concretas e inmutables.

Por ejemplo:

“…PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Somos pueblos y naciones hermanas (¿Desde cuando?)

JUSTIN TRUDEAU, PRIMER MINISTRO DE CANADÁ (interpretación del inglés al español): Es un gran placer estar aquí hoy con el presidente de México. Tenemos mucho de qué hablar y será un placer sentarme y poder hablar de todos los temas que tenemos en común.

PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Estamos muy contentos de encontrarnos con el primer ministro Trudeau y, como ya lo mencioné, somos pueblos, naciones hermanas que estamos muy cerca, pertenecemos a América del Norte y tenemos muchas cosas en común y, lo más importante, una muy buena relación de cooperación y de amistad.

Gracias.

JUSTIN TRUDEAU (interpretación del francés al español): Es un placer para mí tener la oportunidad el día de hoy de hablar de todos los temas que tenemos en común, como son el de los pueblos indígenas, el liderato de las mujeres y el hecho de que somos grandes aliados.

“Es un placer para mí tener la oportunidad de sentarme el día de hoy para charlar con el presidente de México y tratar todos los temas que tenemos en común. Será un placer hablar con él a lo largo de esta sesión.

Todo se fue (públicamente, al menos) en palabras huecas, como la lección de historia y las alusiones a Lincoln y Roosevelt pronunciadas por el presidente López Orador ante el presidente Biden quien prefería estirarse los calcetines y colocar su hermosa corbata azul en perfecta simetría con el saco marino.

Solamente un hombre distraído o desinteresado (o ambas cosas) se acomoda las tobilleras cuando el otro le habla de Neruda.

En fin.

Palabras huecas, conceptos de toda la vida.

¿Habrá algo trascendente detrás de esta verborrea? Indudablemente, pero lo sabremos en el futuro. Lejano o cercano, no lo conocemos todavía.

“Dijo Biden:

“…en realidad, cuando yo era vicepresidente y ahora durante mi presidencia en diciembre dije que no iba a ser la política de buenos vecinos, sino la política de iguales, en pie de igualdad.

“Y en realidad, señor presidente, ya no usamos expresiones como ‘nuestros amigos del sur’, sino que estamos hablando de nuestros pares, nuestros países que están en pie de igualdad, eso es lo que me gusta.

“En realidad, es una nueva relación, una relación emergente que se basa en respeto mutuo.

“Bueno, en realidad desde enero nosotros hemos tomado medidas muy importantes para profundizar y solidificar la relación entre ambos pases y hemos relanzado el Diálogo Económico de Alto Nivel, también llevamos a cabo la reunión de Diálogo de Seguridad de Alto Nivel, lo cual resultó en un enfoque conjunto sobre seguridad y también dentro del marco del bicentenario (de las relaciones diplomáticas)”.

Ni una palabra sobre las empresas energéticas,cero alusiones a los espías de la DEA, a pesar de la captura de la Doña Jefa esposa del Mencho. Nada.

Declaraciones tan invertebradas como una almeja con limón.O sin limón.

Sin embargo, hubo algo cercano a la realidad. No al realismo, pero si a los hechos actuales. Dijo López Obrador:

“…Nosotros estamos atentos a ese proceso (la regularización migratoria de 11 millones de indocumentados) y deseamos que le apoye el Congreso, tanto los legisladores del Partido Demócrata como los legisladores del Partido Republicano.

“Vamos a darle seguimiento a esa iniciativa (ya no insistió en la exhibición pública de quienes no la respalden en el Congreso de EU), que beneficia a millones de migrantes, de mexicanos, que viven y trabajan honradamente en Estados Unidos.

“Es una iniciativa, entre otras cosas, con dimensión social; es una iniciativa para hacer justicia y por eso nos da mucho gusto estar aquí…”

Pero la reunión tuvo un matiz interesante.

Kamala Harris, la vicepresidenta, enterada obviamente de la actitud del embajador Ken Salazar en torno de las preocupaciones estadounidenses por el posible empuje contra (casi expropiatorio) las actividades extranjeras en la industria eléctrica, le dijo al presidente de México del respaldo al embajador:

KAMALA HARRIS, VICEPRESIDENTA DE ESTADOS UNIDOS (interpretación del inglés al español): … Hace muchos años que conozco al embajador Salazar y estamos muy orgullosos de que él represente a los Estados Unidos en México.

Y sin más, les paso a ustedes la palabra y vamos a trabajar juntos.

PRESIDENTE ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR: Agradecer esta reflexión gentil, amable de su parte, vicepresidenta. Nos da mucho gusto volvernos a encontrar aquí en Washington. Yo coincido en que tienen ustedes a un buen embajador”.