COMPARTIR

Epigmenio León Martínez, ex subcoordinador de Literatura del instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, exige renuncia de, Nadiezhda Acosta Galván, la contralora del INBAL por atropellos en su contra y pide la reinstalación y la nulidad de la inhabilitación por 10 años.

 

El afectado,  denunció una serie de atropellos y arbitrariedades cometidos en su despido e inhabilitación como funcionario por parte de Nadiezhda Acosta Galván, contralora de esa institución, quien sin apego a la ley afecta a empleados de la institución, lo que ha ocasionado que se conozca entre los empleados como la “lady despidos”, señaló.

Aun cuando León Martínez, tiene pruebas de su inocencia en la trama de corrupción en la que se le involucró en el caso por el cual fueron cesados cuatro servidores públicos –uno de los cuales ya está exonerado-, entre ellos la coordinadora de Literatura Stasia de la Garza, éstas no han sido tomadas en cuenta, razón por la cual pide la intervención del titular de la secretaria de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, para que mande investigar a la «Lady despidos» y por el otro se le haga justicia.

 

Separado de su cargo y sin posibilidad de laborar en el sector público, Epigmenio pide la nulidad de la inhabilitación, la cancelación de la multa, salarios caídos y la reinstalación inmediata, así como el cese de la titular del Órgano Interno de Control  a quien se le interpuso una denuncia ante la Secretaría de la Función Pública por despido ilegal, a lo que la dependencia a cargo del secretario Virgilio Andrade no ha respondido.

 

El inconforme, asegura que en vísperas de la conformación del nuevo sindicato de la Cultura y diversas anomalías en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), él, es parte de “una purga” por parte de la llamada “Lady despidos” quien con el fin de entregar “resultados” prepara casos fulminantes de despidos.

 

El historia de la «Lady Despidos»

 

De acuerdo al despedido, Nadiezhda Acosta Galván, es una contralora con un salario de más de 700 mil pesos anuales, inabordable desde su auto Audi y que no concede diálogo con quien despide pese a que por ley debe contestar oficios siendo también que como servidor público debe atender asuntos relacionados a su trabajo, ha sido omisa para responder el recurso de revocación que interpuso, el pasado 3 de marzo de 2015, y a casi un año no responde siendo que por ley tiene 45 días hábiles para aceptar o denegar ese tipo de recursos.

 

Añade que estas  sanciones ocurren “casualmente“ tras la separación del cargo de Stasia de la Garza, ocurrida el 20 de noviembre de 2014, promovida por la base de trabajadores de la Coordinación de Literatura y en un ambiente laboral complejo en el que las autoridades del instituto optan por separarla del cargo asignándole otras actividades.

 

En este contexto, Nadiezhda lleva a cabo una instrucción exprés que resuelve al día siguiente de la presentación del último testigo de descargo en lo que es una clara práctica habitual, en la ya manera de operar de esta funcionaria de despido por consigna y que involucra asuntos políticos con los laborales, afirma el despedido.

 

Contexto del despido de Epigmenio León Martínez.

 

Un servidor público de la era de Sari Bermúdez, Carlos Castillo, pidió una licencia sindical que al terminar se extendió cobrando su salario en una situación anómala que duró por un año (2013).

 

En el 2014 Epigmenio y Manuel Hidalgo, entonces administrador de dicho centro de trabajo,  levantaron un acta de hechos en la que manifestaron que Carlos Castillo no se presentaba a trabajar. A partir de ello, a Carlos Castillo se le dio de baja y se le multó con el pago de los salarios de dicho periodo (al no soportar el peso de éste y otros adeudos como la hipoteca de su casa se suicida).

 

Paradójicamente esta acta, en lugar de tomarse como cumplimiento de responsabilidad del servicio público por parte de él -Epigmenio-como de Manuel Hidalgo, se usa en su contra en la denuncia en la que se les responsabiliza de fomentar el que el difunto cobrara su salario sin trabajar. Lo que también alcanza a la titular de la Coordinación de Literatura, Stasia de la Garza y a otro administrador, Raúl Ibarra.

 

Epigmenio León, subraya que él, nunca conoció personalmente al presunto “aviador” al que se le acusa de tolerar. En caso de persistir las prácticas dilatorias de la Contralora Acosta Galván, el quejoso advierte que de no detener el atropello en su contra y de no obtener respuesta de las autoridades competentes  acudirá a instancias internacionales para solicitar apoyo en su lucha por recuperar su reputación, su empleo y su derecho a trabajar en la administración pública.

 

Aunado a que contempla iniciar una huelga de hambre frente al Palacio de Bellas Artes para hacer público el atropello en su contra.