Perredistas en la Cámara de Diputados estarán alertas para que en las leyes secundarias de la reforma educativa se respete lo aprobado en la Constitución de la República, advirtió Verónica Juárez, coordinadora de ese grupo parlamentario.
De ahí, a que las discusiones en la materia se realicen de manera plural, transparente y abierta; que no se permita que por conveniencia de las dirigencias sindicales se pretenda pervertir o manipular lo que se aprobó.
Afirmó que lo aprobado, es clave para la conformación de las leyes secundarias donde se debe concretar lo mandatado en la Carta Magna; y porque implican que se destinen los recursos públicos necesarios para hacer realidad la reforma, de lo contrario, ésta será letra muerta.
Anunció que se acordó que en las próximas semanas se trabajará en parlamento abierto, para que junto con todas las fuerzas políticas, el magisterio, organizaciones civiles, académicos, intelectuales y demás interesados en el tema; se construyan las leyes secundarias.
A su vez, Juan Carlos Romero, líder parlamentario del PAN, señaló que la Reforma Educativa aprobada por el Congreso de la Unión contiene un conjunto de avances y logros, pero no son paternidad del Ejecutivo Federal ni del partido Morena, son el resultado principal de la iniciativa que presentó la oposición con aportaciones del colectivo Red Educación Derechos (RED).
Afirmó, que la falta de claridad y precisión con la que se redactó la parte correspondiente a la admisión, promoción y reconocimiento en el Sistema de Carrera, pone en riesgo la rectoría del Estado y abre una rendija al control de plazas por parte de los sindicatos.
Además, afirmó que, en la práctica, “los maestros y las maestras se convierten en damnificados de la Reforma Educativa que aprobó el partido Morena y sus aliados porque se abre la posibilidad de que su estatus laboral quede sujeto a criterios de los líderes sindicales”, indicó.