El sábado -07 de febrero- pasadas las diez de la noche, Sandra Ávila Beltrán, mejor conocida como la Reina del Pacífico, abandonó el módulo para mujeres del Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) número 4, conocido como El Rincón, de Nayarit.
Las puertas del módulo femenil del Cefereso 4 se abrieron para dar paso a un contingente de cuatro camionetas tipo Suburban; en una de ellas iba Sandra Ávila Beltrán, tras ser revisada por los médicos del penal, quienes certificaron su salud ante su defensa.
5 años de prisión y una multa de mil días fue la última sentencia en México contra Sandra Ávila.
La liberación de Ávila Beltrán fue confirmada por su abogado, Jorge Alfonso Espino Santillán, quien acusó que la orden de libertad se tardó 24 horas en ser tomada en cuenta por las autoridades del Cefereso, quienes la recibieron el pasado jueves alrededor del mediodía.
La orden de liberación fue girada el 6 de febrero de 2015 por la magistrada del Segundo Tribunal Unitario del Tercer Circuito, quien revocó la sentencia dictada por el juez séptimo de Distrito de Procesos Penales Federales en Jalisco.
El tribunal ordenó la inmediata libertad de Ávila Beltrán, argumentando que la mujer ya había sido juzgada por el mismo delito, tanto en México como en el extranjero.
La petición de liberación fue hecha, dentro del recurso de apelación con el expediente 273/2014, revocó la sentencia por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita fincada contra Sandra Ávila.
Ante la inminencia de la liberación, la Procuraduría General de la República (PGR) envió un comunicado en el que establece que esta resolución judicial no admite recurso legal alguno.
Según fuentes de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS), que está a cargo de los reclusorios de máxima seguridad, familiares de La Reina del Pacífico llegaron al mediodía al Cefereso de Nayarit, donde esperaron más de nueve horas para, una vez liberada, trasladar a Sandra Ávila presumiblemente a Guadalajara, Jalisco.
Mientras esto sucedía, se filtró la información del traslado de Miguel Ángel Félix Gallardo, tío de Sandra Ávila, del penal de máxima seguridad El Antiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México, al Centro Federal de Readaptación Social 2 de Puente Grande, Jalisco, del cual, por cierto, escapó Joaquín El Chapo Guzmán en enero de 2001.