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Eduardo Arce.- Opositores a Martín Esparza Flores, quien se ostenta como líder del ya desaparecido Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), piden al gobierno de la cuarta transformación, justicia y terminar con los actos de corrupción e impunidad.

En conferencia de prensa, integrantes de la Unidad de Jubilados del SME señalaron que a pesar de que, desde octubre de 2009, Esparza Flores dejó de ser representante de ese gremio en la actualidad sigue enriqueciéndose de forma ilegal con el membrete del sindicato, con la renta de instalaciones y bienes del Sindicato extinto por el gobierno de Felipe Calderón.

Los representantes de los jubilados Reynaldo Delgadillo, Alejandro Muñoz y el asesor jurídico, José Rodolfo Bonilla Gómez, lamentaron que Esparza sea al mismo tiempo representante sindical, empresario y cooperativista de la empresa “FENIX”, la primera empresa privada en levantar la mano para entrar al negocio de generación de la generación, distribución y venta de energía eléctrica, y la cual, de acuerdo a los denunciantes ocupa parte de las instalaciones de ese gremio.

Por ello, informaron que ya hablaron con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien les pidió documentaran todas las irregularidades cometidas por Esparza ex funcionarios federales y algunos congresistas en la actualidad, quienes le entregaron la toma de nota. El expediente se lo entregaran en próximos días a la secretaria del Trabajo, Luisa María Alcalde.

Alejandro Muñoz, disidente del ex sindicato, tajante dijo “nosotros estamos pidiendo el membrete y las instalaciones del sindicato. Jamás hemos dicho que queremos acabar con el sindicato; lo único que estamos pidiendo es justicia. El señor presidente dijo que quiere hacer justicia, que comience poniendo orden en las instituciones y a eso vamos a la secretaria del Trabajo a solicitarle justicia, no exigirle, porque somos institucionales. Y esperemos que sí, que los días de Martín Esparza estén contados”.

Subrayó que, por la traición de Esparza Flores, 44 mil los ex trabajadores del SME y más de 19 mil jubilados de la extinta LyFC se han visto afectados.